LAS PEORES VENGANZAS LUEGO DE UNA INFIDELIDAD
Lorena Bobbit es quizá el mayor ejemplo de lo que puede llegar a
hacer el ser humano cuando se siente traicionado por su pareja. La
noche del 23 de junio de 1993, harta de los abusos a los que la
sometía su marido, le cortó el pene. Desde entonces han pasado más
de 18 años y su venganza sigue presente en la memoria de casi todo
el mundo.
Aunque esta historia y su posterior culebrón judicial sea la más
famosa, otras muchas personas han recurrido a grandes venganzas para
aliviar el dolor que les han causado sus exparejas. En el blog “La
patilla” descubrimos un singular listado que, como no podía ser de
otra forma, está encabezada por los Bobbit:
1.- Un tatuaje revelador: cuando la novia del tatuador Ryan
Fitzgerald se dejó convencer para tatuarse un personaje de la saga
Narnia en su espalda nunca sospechó que acabaría con un enorme
excremento rodeado de moscas grabado en su piel. Cargar con este
dibujo fue el precio que tuvo que pagar por haberle engañado con un
amigo común.
2.- Díselo con un cartel: si el mayor temor de tu exnovio es
el ridículo público, nada mejor que utilizarlo para vengarte de él.
Eso fue lo que pensó una mujer canadiense que aprovechó un pequeño
defecto de su antigua pareja para darlo a conocer en público en
pleno evento deportivo. Contrató un avión que pasó ante la gente con
un cartel en el que se leía: “Scott Kelly tiene un pene pequeño”.
3.- A gua
hirviendo: muchas de las venganzas pasionales tienen como
objetivo destruir los genitales de los maridos, quizás porque la
mujer considera que se trata de la máxima culpable de los impulsos
que llevan a la infidelidad. O, al menos, es lo que pensaba Oynda
Ojofeitimi, de 67 años, cuando, tras descubrir que su marido tenía
una aventura, le vació una olla de agua hirviendo sobre la
entrepierna aprovechando que dormía.
4.- Póker de damas: cuando la esposa y las amantes se unen
para trazar un plan, el marido infiel debe ponerse a temblar. Sobre
todo si conoce lo que le ocurrió al protagonista de esta historia,
que tras acudir a una cita con su actual amante, acabó desnudo, con
los ojos vendados y atado a una silla. Cuando le retiraron la venda
descubrió con horror que su mujer y dos antiguas amantes se habían
unido a la fiesta armadas con un bote de pegamento instantáneo que
utilizaron para adherirle el pene a su vientre.
5.- Aumento de pechos: Emma Morgan descubrió que su marido la
estaba engañando con chicas jovencitas y de grandes pechos. Así que
optó por una venganza práctica y duradera: se sometió a una
operación de aumento de senos que cargó en la tarjeta de crédito de
su marido, a quien su infidelidad le costó más de 4.000 euros. Fuente
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