La realidad supera a la ficción. Si los guionistas se fijaran en
el fatal destino de algunas estrellas, harían thrillers
hipertaquilleros. Aprovechando que
el caso de Natalie Wood está de rabiosa actualidad, me hago eco de
otros finales igual de truculentos. Algunos, de hecho, aún
no han sido del todo esclarecidos.
David Carradine
La estrella de 'Kung Fu' y 'Kill Bill' murió el 3 de junio de
2009 en la capital de Tailandia, Bangkok. Se encontraba rodando otra
película sobre artes marciales y su equipo se preocupó cuando faltó
a una sesión. Horas después la policía encontró su cadáver en su
habitación del hotel Park Nai Lert.
Las primeras informaciones señalaban que se había ahorcado, nada
más lejos de la realidad. Murió
accidentalmente mientras se masturbaba por la vía de la asfixia
autoerótica, una práctica que consiste en buscar
satisfacción a través de pérdidas respiratorias. De todos modos, su
viuda, Annie Bierman, no se creyó la versión oficial y pidió nuevas
autopsias. Según ella, había sido agredido por prostitutas
transexuales. ¡Increíble!

Brandon Lee
Otro experto en artes marciales con el que se cebó el destino fue
Brandon Bruce Lee. Seguramente, su nombre no os suene, pero sí su
última película: 'El cuervo'.
Su leyenda negra sigue poniendo los
pelos de punta a los productores, quienes creen que fue
víctima de una maldición.
Su carrera cinematográfica fue muy breve: falleció en 1993 a los
28 años. Un revólver Magnum del
calibre 44 que se disparó accidentalmente acabó con su vida.
Ironías de la vida, su padre, Bruce Lee, protagonizó una película
titulada 'Juego con la muerte', en la que unos mafiosos decidían
deshacerse del protagonista con el mismo 'modus operandi' que sufrió
Brandon.
La Dalia Negra
Los más veteranos conoceréis a
Elizabeth Short. En 1946, cuando tenía 22 años, se mudó de
Boston a Los Ángeles para abrirse camino en Hollywood.
En 1947 las autoridades encontraban
su cuerpo mutilado y descuartizado en un terreno baldío
entre la calle Coliseum y la calle West 39th.
Su asesinato nunca se ha resuelto, pero ha sido un torrente de
inspiración para los amantes del género 'noir'. De hecho,
Brian de Palma llevó en 2006 su
vida a la gran pantalla.
George Reeves
El inolvidable 'Superman' nos dijo adiós en 1959 con solo 45
años. Todo apuntaba a un suicidio, porque una bala impactó en su
cráneo. Sin embargo, las
investigaciones posteriores demostraron que en el arma supuestamente
utilizada no había huellas digitales. Más extraño aún era
que el casquillo de la bala se encontrara bajo su cuerpo.
La rumorología siempre apuntó a una culpable: su ex novia, Tonni
Mannix. Se decía que contrató a un matón para beneficiarse de su
herencia. Y, como Short, Reeves
tuvo su 'biopic': 'Hollywoodland', protagonizado por Ben Affleck.

Brittany Murphy
La desaparición de Brittany Murphy en noviembre de 2009 dio la
vuelta al mundo. Su carrera era meteórica y había protagonizado
títulos tan sonados como 'Sin City', 'Happy Feet' o 'Just Married'.
El subjefe forense de Los Ángeles dijo que murió por neumonía aguda
y anemia severa, pero algo no cuadraba a su familia.
Seis meses después, su viudo, Simon Monjack, también fue
encontrado muerto en la misma residencia de Hollywood Hills.
Al parecer, el moho tóxico de las
paredes de la casa tuvo la culpa de todo, aunque la
justicia desestimó las demandas posteriores contra los
constructores.
Heath Ledger
Cerramos este tétrico elenco con otra pérdida reciente y que aún
dio más que hablar, la de Heath Ledger. El australiano no respiraba
cuando su ama de llaves le encontró inconsciente en su apartamento
de Manhattan.
Se habló de suicidio y, finalmente, la prensa descubrió que tenía
un serio problema con las drogas. La autopsia determinaría que
la combinación de oxicodona,
hidrocodona, diazepam, temazepam, alprazolam y doxilamina fue letal.