En las cárceles venezolanas, donde caben de 14.500 presos, viven
casi 50.000: los condenados y los que, aún después de tres años tras
las rejas, jamás han visto un juez. El plan que ha ideado la nueva
ministra del Servicio Penitenciario, Iris Varela, para resolver esta
crisis de hacinamiento y su secuela de violencia, es excarcelar a
poco menos de la mitad de los prisioneros.
"De 50.000 presos del país, 20.000 deben estar fuera de la
cárcel, merecen y es justo que estén afuera, tienen todas las
condiciones legales", ha dicho la ministra durante una entrevista
publicada este domingo en el diario El Nacional de Caracas. Varela,
quien es abogada y desde 1999 ha sido diputada del oficialismo,
apenas asumió el cargo la semana pasada. Desde entonces y hasta
ahora, dice, "ya están identificadas las personas que califican para
una suspensión condicional de la ejecución de la pena" y ha
prometido agilizar la expedición de los correspondientes permisos de
excarcelación. "Van a salir procesados y penados. Una vez que yo
descongestione, lo demás viene solito", afirma Varela.
La designación de Varela ocurrió el mismo día que el presidente,
Hugo Chávez, anunció la creación del Ministerio del Servicio
Penitenciario, el 26 de julio, como medida para solucionar la grave
crisis de violencia y hacinamiento de las prisiones. El día 13, el
Gobierno había logrado sofocar un motín en la cárcel de El Rodeo II
que se prolongó por un mes y que dejó diez prisioneros y tres
militares muertos, y 22 guardias nacionales heridos.
Las cárceles venezolanas están entre las más peligrosas de
América Latina. De acuerdo con el registro de la ONG Observatorio
Nacional de Prisiones, en los últimos 12 años han muerto más de
4.500 presos en las cárceles venezolanas como consecuencia de la
violencia y los problemas sanitarios. Solo en 2010 murieron 476 reos
y 958 resultaron heridos, según estas cifras.
La ministra Varela, conocida en la política venezolana como "la
comandante Fosforito" por su carácter recio e incendiario, ha
anunciado que comenzará a ejecutar su plan esta semana. "Vamos a
empezar en tres cárceles (...). En vez de llevarme 200 presos para
los tribunales, me voy a traer a cinco o seis operadores de justicia
para las cárceles: el juez, el fiscal, un representante de la
Defensoría Pública, otro de la Defensoría del Pueblo y la Fuerza
Armada. Nos instalamos en cada cárcel... y boletas de libertad,
camarada", declara Varela en El Nacional.
Para no alarmar a la población, Varela ha informado también de
que publicará los números de identificación de quienes saldrán en
libertad. En su mayoría, se tratará de personas que hayan cometido
delitos menores, cuyas penas no excedan los cuatros años de prisión.
"A mí me dieron una bomba de tiempo que estoy desactivando con la
mayor precisión posible. Tenga el pueblo venezolano la seguridad de
que no voy a echar los lobos a la calle. Lo que haré es contribuir
para que se haga justicia", ha prometido la ministra.