El artículo, que lleva por nombre Eurodämmerung —El
ocaso del euro— Krugman apuesta por que el país hele
no
dejará el euro "posiblemente el mes
que viene", en junio. La marcha de Grecia desencadenaría
"enormes retiradas (de los fondos) de bancos españoles e italianos",
que intentarán trasladar su dinero a Alemania.
Estos serían solo los primeros
pasos de una secuencia con la que Krugman augura el "fin
del euro".
A continuación, el economista estadounidense alerta de la
posibilidad de que se establezcan
"controles de facto" que impidan transferir fondos de un
país a otro y limiten las retiradas en efectivo: "Alternativamente o
puede que al mismo tiempo, se producirán grandes inyecciones por
parte del BCE con el fin de evitar el colapso de la banca", indica
Krugman.
Tras esto, Alemania tendría que elegir entre aceptar las
reclamaciones de España e Italia y asumir un
drástico cambio de estrategia
que, básicamente, proporcione a España las garantías para poder
rebajar los intereses de su deuda, así como un mayor objetivo de
inflación para la eurozona que facilite el ajuste de precios,
o bien afrontar "el final del euro".
Todas estas predicciones, sentencia Krugman, se producirán
en "meses, y no en años".