Aunque las
primeras arrugas
tardan mucho más en aparecer
en los hombres que en las
mujeres (en el caso de las mujeres empiezan a hacerse
visible aproximadamente a partir de los 35 años, mientras que en
la piel masculina se retrasan hasta los 45 o incluso los 50), el
proceso de
envejecimiento de la
piel de los hombres es mucho más brusco y más rápido.
La piel del hombre
es un 20%
más gruesa que la de las mujeres, lo que propicia que
las arrugas se manifiesten más tarde, pero en cambio, las malas
costumbres (las mujeres van muy por delante en cuestión de
prevención del envejecimiento), provocan que una vez que se
hacen visibles, lo hagan de una forma mucho más rápida y
agresiva.
Pero al margen de los hábitos del cuidado de la piel, las
hormonas y una estructura ósea más fuerte son los principales
motivos de que el envejecimiento se retrase más en el caso de
los hombres.
Como afirmó la doctora
Natalia Ribé en el master de Merz Aesthetics (que
reunió a 311 médicos especialistas en medicina estética,
dermatología y cirugía plástica),
el hombre tiene activas las
hormonas durante más tiempo, y aunque la andropausia
también les afecta, las consecuencias sobre la piel son menores
que en el caso de la menopausia femenina.
Las hormonas masculinas
generan más grasa y evitan la flacidez típica del paso
de los años. Por otra parte, una estructura mandibular y unos
pómulos más gruesos sostienen mejor la piel y los músculos del
rostro.
Sin embargo, estas “defensas” naturales contra el envejecimiento
de los hombres no son permanentes, y alrededor de los 45 años,
su piel envejece de una forma
mucho más brusca, cebándose especialmente con las
arrugas de expresión. Según la doctora Ribé, “La mayoría de los
hombres se queja de que su aspecto denota cansancio y malhumor.
Ello es debido, en la mayoría de los casos, a las arrugas del
entrecejo y a las ojeras”.
Cada vez son más los hombres
que no sólo utilizan cosméticos orientados a prevenir
el envejecimiento de la piel,
sino que acuden a la consulta del médico estético para
buscar soluciones: conseguir un aspecto más joven y sano,
eliminar los signos de cansancio y mal humor que provocan las
arrugas en el entrecejo y las ojeras, borrar las bolsas de los
ojos y eliminar las arrugas de los surcos nasogenianos (también
conocidos como líneas de marioneta, que bajan por los laterales
del rostro desde el final de la nariz a la barbilla).
Curiosamente, muchos hombres de entre 30 y 50 años acuden a
la consulta tras ver los buenos resultados de los tratamientos
estéticos como la toxina
botulínica o los inductores de colágeno en sus madres,
parejas o hermanas. Fuente