Haarde, de 61 años y que fue jefe de Gobierno entre 2006 y 2009,
está acusado de actuar con
negligencia, violando la ley sobre la responsabilidad de
los ministros, y de desoír las advertencias que recibió acerca de
una inminente caída de los bancos, delitos por los que puede ser
condenado a una pena de dos años de
cárcel. "Rechazo todos los puntos (de la acusación) y
considero que no tienen fundamento", dijo el conservador Haarde.
Se quejó de que hasta ahora no le habían permitido responder a
las cuestiones relacionadas directamente con la acusación, aunque ya
había declarado hace meses en dos vistas previas. Haarde resaltó que
el Gobierno no tenía forma de saber entonces que los bancos
islandeses estaban descapitalizados y que, aunque era evidente que
debían reducir su exposición, no era
tarea de las autoridades obligarlos
a ello. "Ninguno de nosotros estimaba que había algo mal
con el sistema bancario, como se demostró luego", indicó Haarde.
En su opinión, tampoco había ningún signo "claro" de que fuera a
producirse un "crack" inminente del
sector bancario islandés, que luego obligó al Estado a
nacionalizar los tres principales institutos crediticios y colocó al
país, que tuvo recibir ayuda del Fondo Monetario Internacional
(FMI), al borde de la bancarrota.
Comparecencia esperada
Haarde está imputado en total
por cuatro delitos, después de que los tribunales
decidieran descartar dos de los seis de la acusación inicial,
incluido el de negligencia grave.
Su comparecencia es la primera de una lista en la que también
aparecen figuras clave de su
Gobierno, en coalición con los socialdemócratas, y también
del actual, que agrupa a estos últimos y al Movimiento de Izquierda
Verde, nacido tras las elecciones anticipadas de 2009. Entre ellos
figuran el exministro de Finanzas conservador
Arni M. Mathiesen y dos
socialdemócratas, la extitular de Asuntos Exteriores y exlíder de
este partido Ingibjorg Solrun
Gisladottir y el que fuera responsable de Comercio
Bjorgvin G. Sigurdsson.
Estas tres personas habían sido señaladas como
responsables de la crisis,
al igual que Haarde, por el informe de la comisión de investigación,
aunque el Parlamento al final decidió que solo el ex primer ministro
fuera llevado ante los tribunales.

También deberán declarar entre
otros la actual primera ministra, la socialdemócrata
Jóhanna Sigurdardóttir, y su socio de coalición, el líder "rojiverde"
y titular de Finanzas, Steingrímur J. Sigfússon. E igualmente lo
hará el ex primer ministro conservador entre 1991 y 2004, luego
presidente del Banco Central y ahora director del periódico
Morgunbladid, David Oddsson, gran impulsor de la política
neoliberal que llevó a Islandia al desastre. Pero Oddsson, al igual
que la élite financiera y empresarial islandesa, no ha sido imputado
en ninguno de los procesos judiciales que se han abierto hasta
ahora.
El tribunal encargado de juzgar a Geir Haarde es el
Landsdómur, una corte
especial para procesos que afectan a miembros del Gobierno creada en
1905 y que nunca antes había actuado. Se espera que el juicio dure
hasta el 15 de marzo y que el Landsdómur dicte después
sentencia en un plazo aproximado de
seis semanas.