El tribunal especial islandés competente para juzgar a ministros
-el Landsdomu- ha empezado esta mañana el proceso al ex primer
ministro Geir Haarde, acusado de no haber evitado el colapso
financiero que golpeó el país nórdico en 2008.
Haarde se ha declarado inocente en su comparecencia ante el
Landsdomu, que se reunió por primera vez en esta ocasión desde su
institución. Antes de entrar en la sala, el político definió el
juicio una "farsa". Dados los cargos que se le imputan, Haarde se
arriesga a una pena máxima de cárcel de dos años si fuese juzgado
culpable.
El Parlamento islandés (Althingi) dio luz verde al proceso hace
un año, siguiendo el consejo del informe de una comisión
investigadora creada para determinar las responsabilidades en la
crisis. En esa misma votación, el Parlamento exculpó a
tres exaltos cargos de su Gobierno, un conservador y dos
socialdemócratas, en contra del parecer de la comisión
investigadora. Paralelamente, avanza también una investigación para
aclarar las responsabilidades en el sector banquero.
Haarde, que tiene 60 años, es acusado de negligencia en su
gestión en el periodo previo al estallido de la crisis,
especialmente por la falta de una supervisión adecuada sobre el
sector financiero. En el punto álgido de la burbuja, los bancos
islandeses llegaron a tener activos equivalentes a diez veces el PIB
islandés. Los tres principales bancos del país -Landsbanki,
Kaubpthing y Glitnir- quebraron en el otoño de 2008. El ex primer
ministro se declara inocente ante los cargos y mantiene que la
decisión de no rescatar a esos bancos salvó a Islandia de la
quiebra.
Desde el punto de vista legal, la defensa de Haarde alega que la
acusación "carece de fundamento objetivo y de argumentos jurídicos,
e inculpa [de los hechos] a una sola persona sobre bases
arbitrarias".
Líder del Partido de la Independencia, Haarde fue primer ministro
en un Gobierno de coalición desde 2006 hasta principios de 2009. El
Parlamento islandés es ahora controlado por fuerzas progresistas.