La realidad del deportista de élite, además de gloria, títulos y
fracasos, son los controles
antidopaje. "El régimen es una brutalidad. Yo los 365 días
del año tengo que decir dónde estoy. Tengo que dedicar una hora a la
gente de antidopaje. A las tres faltas que no acudes, te ponen un
año de sanción", aseguró el número dos de la ATP.
Además, y en lo que significó una queja amarga por parte del
tenista, Nadal se mostró en contra del proceso de ese control. "Es
un atentado a la privacidad de los deportistas. Soy el
primero que quiere un deporte limpio pero las formas no son justas".
Poco se ha hablado de cómo son los innumerables controles
antidopaje diarios realizados a los deportistas. ¿Quiénes
deben pasarlos? ¿Cuál es el
proceso? ¿Qué pasa con los deportistas
discapacitados?
Según el
folleto de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) dedicado al Control
Antidopaje y que debe ser seguido en los controles que se
realicen en todo el mundo, se pueden practicar controles a los
deportistas que compiten a nivel internacional y nacional en
cualquier momento y lugar. Este control, además, puede realizarse
en competición o fuera de una
situación de competición, por ejemplo, en el hogar o lugar
de entrenamiento del deportista, sin aviso previo. Se pueden tomar
muestras de orina y/o sangre.
La selección del deportista puede ser
aleatoria o puede tratarse de un
control dirigido. Un Agente de Control Antidopaje (ACA) o
Acompañante, siempre con la autorización bajo la que se llevará a
cabo la toma de muestras, notificará al deportista que ha sido
seleccionado para un control antidopaje. El deportista se presentará
en el centro de control inmediatamente después de recibir la
notificación. Aunque pueden haber excepciones, como una rueda de
prensa. En cualquier caso, siempre estará acompañado por un ACA.
Se le mostrará al deportista un surtido de recipientes de toma de
muestras precintados. Uno de los deberes del elegido será
comprobar que esté intacto y no
haya sido manipulado, además de controlar en todo momento
el recipiente.
En cuanto a la toma de la muestra, solo se permite que estén
presentes en el cuarto de aseo el deportista y un agente de control
del mismo sexo. Los deportistas deben quitarse las prendas
desde la rodilla hasta el medio torso y desde las manos hasta los
codos. El agente de control debe observar directamente cómo la orina
abandona el cuerpo del deportista.
Una vez terminado el proceso, el
propio deportista dividirá la muestra y precintará los dos
recipientes (A y B). Las muestras se envían a un laboratorio
acreditado por la
Agencia Mundial Antidopaje, que informará de los resultados del
análisis a la organización antidopaje competente y a la AMA.
¿Y si la muestra no es suficiente?
El volumen mínimo de orina que tiene que dar el deportista es de
90 ml. Si el volumen es menor, habrá que esperar hasta que el
deportista tenga ganas de orinar de nuevo. El agente de control
cerrará provisionalmente con una tapa el recipiente con la orina y
el deportista elegirá otro recipiente de plástico en el que
suministrará la segunda muestra de
orina. Una vez que el deportista haya orinado por segunda
vez se añadirá la nueva orina a la recogida en la primera micción.
Este proceso se repetirá tantas
veces como sea necesario hasta llegar al nivel de muestra
exigido (los 90 ml).
Durante esta fase, el deportista y el Acompañante deben tener
siempre a la vista la muestra de orina.
En el caso de un control de sangre, se intentará realizar una
nueva extracción, aunque,
en esta ocasión, y a diferencia del control de orina, el número
máximo de intentos de extracción que se le pueden hacer al
deportista no excederá de 3.
Deportistas discapacitados o menores de edad
También los menores y los deportistas discapacitados están
sometidos a estos controles.
En su caso, se puede notificar a
una tercera parte, además del interesado. El motivo es que
pueden existir casos en los que el deportista no puede suministrar o
dividir la muestra él solo, por lo que el Agente de Control
Antidopaje permitirá que el acompañante del deportista le ayude a
hacerlo. Además, esta tercera parte ayudará al discapacitado en el
proceso, pero en ningún caso estará presente en la toma de la
muestra.