El Comisario Europeo de Comercio, Karel De Gucht, en una
entrevista a al diario belga De Standaard. Gutch es el
primer alto funcionario europeo que reconoce que "la CE niega
firmemente estar trabajando en un
escenario de salida de Grecia".
Después de años asegurando que no se podía dejar caer a Grecia y
que su salida del euro significaría la ruptura de la moneda, poco a
poco, conforme la inestabilidad política se apodera del país, Europa
trabaja sobre distintos escenarios. Eso es al menos lo que ha
asegurado hoy el Comisario Europeo de Comercio, Karel De Gucht, en
una entrevista a al diario belga De Standaard. Gutch es el
primer alto funcionario europeo que reconoce que "la CE niega
firmemente estar trabajando en un
escenario de salida de Grecia". Según Gutch, se
"estudian escenarios de emergencia".
Las declaraciones de De Gucht,
en un contexto de tensión y nerviosismo, han sido desmentidas, vía
Twitter por el portavoz del Ejecutivo comunitario Olivier
Bailly en el que asegura que "no hay un plan", y que desde
hace tres años, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel
Durao Barroso, y el Comisario de Asuntos Económicos, Olliy Rehn, no
han hecho otra cosa que defender la permanencia de Grecia en el
Euro.
A pesar del desmentido twittero, lo cierto es que en
vista del contexto político griego, no sería descabellado prepararse
para todas las posibilidades. Como dice
Valentín Pich,
presidente del Consejo General de Colegios de Economistas, “la
salida de Grecia del euro ha dejado de ser una posibilidad y es algo
que está encima de la mesa. Hay que considerar la posibilidad que
los partidarios del euro no sean capaces de formar gobierno, y al
final del proceso democrático un socio (Grecia), te diga que no
quiere formar parte del club”.
El economista Arturo García
Alonso, asegura que “el plan B existe, es un tema demasiado
grave y serio como para que nadie esté pensando qué hacer, Qué
pasaría y cómo arreglar el problema, aunque con el ánimo de
tranquilizar no se quiera reconocer”.
Hace semanas, García Alonso
consideraba el problema de la crisis del euro en Teinteresa.
Desde Londres asegura, que con respecto a la salida de Grecia del
Euro se deben considerar dos variables: por un lado habría que
considerar cómo gestionar la deuda
de Grecia con la UE, a pesar de su salida; y por otro, como proteger
al resto de la zona euro.
“Grecia tiene que seguir
devolviendo el dinero que se le ha prestado, decenas de
miles de millones de euros en los
“rescates”, además de la
deuda griega que compró el Banco Central Europeo (igual que
hizo con España, Portugal o Italia). A esto debemos añadir la
deuda privada. La deuda de las
empresas griegas con respecto a otras empresas o bancos
europeos. Por eso, sería más
conveniente un divorcio amistoso, porque entre otras cosas, hay
mucho dinero en juego, y Atenas deberá devolver ese dinero”, asegura
García Alonso .
Con respecto al resto
de la zona euro, todos los expertos coinciden que España estará en
el punto de mira, “aunque se verían
afectados bancos franceses y alemanes” asegura Pich.
Desde las páginas de Expansión,
el miércoles, José A. Fernández Hódar, recomendaba en torno
a esta posibilidad que durante esos días no se realizara ninguna
subasta del Tesoro, “porque las primas de riesgo subirían hasta
niveles casi de usura”.
Rubén Manso, inspector
del Banco de España en excedencia y consejero delegado de
Mansolivar & IAX, piensa que si “Grecia se fuera del euro, los
primeros días podría desatarse algún tipo de pánico financiero.
Un anuncio de liquidez ilimitada temporalmente por parte del Banco
Central Europeo, haciendo de prestamista de última instancia sería
conveniente porque la gente se asustaría y posiblemente
habría una retirada masiva de depósitos.
Si el BCE proporciona liquidez y el público ve que en 15 días no
falta el dinero, se recuperaría la normalidad”. Manso recuerda que “algo
parecido se hizo en España cuando se intervino Banesto. La gente
retiró mucho dinero, y el Banco de España le hizo un préstamo a la
entidad para garantizar la liquidez. Después todo volvió a la
normalidad, y Banesto devolvió el préstamo”.
García Alonso coincide en que el
BCE deberá tener un papel central como “aumentar la barra libre de
liquidez, el préstamo al 1% y por 3 años como los dos anteriores”.
Sin embargo, y también coincide con Manso en que esto “bajará la
fiebre pero no arregla los problemas de fondo”. Para ambos expertos,
las medidas que se puedan tomar de
emergencia no impiden que España al final deba hacer sus deberes.
Para García Alonso “se trata de resolver el problema del sistema
financiero, que al final resulta que se ha convertido en el corazón
de la crisis en España y pasa por reconocer el verdadero agujero
inmobiliario que tienen”. Para Manso, “España tiene que continuar la
senda del recorte de déficit , además de sanear la banca”.
La salida de Grecia es una
alternativa que puede inspirar temor, pero será aún peor si las
autoridades europeas y nacionales no tienen en cuenta todas las
opciones. El ya ex ministro francés de Economía (de Nicolas Sarkozy),
aseguraba, sin dar más detalles, que la salida del euro de Grecia
le costaría a Francia 50.000 millones de euros. Alemania, empieza a
mostrarse más abier
ta
a la posibilidad de que Grecia deje la eurozona. Hoy mismo, el
portavoz de los diputados liberales en el Parlamento alemán,
Rainer Bruderle, considera que
una salida de Grecia de la zona
euro sería a día de hoy más fácil que hace dos años.
El gran reto para los gobiernos, en esto que se ha venido a
llamar crisis de confianza, será conseguir mitigar el pánico de
ciudadanos y eso que se ha venido a llamar mercados, y que como
recuerda García Alonso, “los
mercados están compuestos por personas, y a veces hay que recordar
que somos mitad objetivas y mitad subjetivas, y todos tenemos
nuestros miedos”. De momento, el próximo capitulo tendrá lugar el
17 de junio, cuando se celebren nuevas elecciones en Grecia.