Una ley que mejora la posición legal de la lengua rusa ha dado
lugar a una tormenta política en Ucrania, en cuya capital, Kiev, se
produjeron en la noche del martes al miércoles enfrentamientos entre
las unidades antidisturbios y los manifestantes en contra del
documento. Este fue aprobado por sorpresa en segunda lectura por la
Rada Suprema (Parlamento) el 3 de julio, con un resultado de 248
votos a favor (el mínimo necesario era de 226 votos). La ley, que
para entrar en vigor necesita las firmas del jefe de la Rada y del
presidente Víctor Yanukóvich, prevé que el ruso (como otras lenguas
habladas en Ucrania, como por ejemplo el húngaro) tenga estatus de
lengua regional, en las regiones donde sea lengua materna de un
mínimo de un 10% de la población, lo que, en el caso del ruso,
supone 13 de las 27 unidades administrativas de Ucrania.
En un gesto de presión contra la ley, el jefe del Parlamento,
Vladímir Litvin, ha pedido a la Rada que acepte su dimisión, pero la
mayoría de la cámara está dispuesta a convencerle de que no se vaya,
según manifestó el líder del grupo parlamentario del Partido de las
Regiones, Aleksandr Yefrémov. Este diputado manifestó que Litvín y
el vicejefe del parlamento, Nikolai Tomenko, que también se mostró
dispuesto a dimitir, no han cesado desde el punto de vista jurídico
y manifestó que las declaraciones efectuadas por ambos tienen un
“carácter emocional”.
“Es necesario que todos nos tranquilicemos y adoptemos una
decisión ponderada”, dijo. Litvin, se ha negado a firmar el texto de
la ley, cuya segunda lectura transcurrió sin que muchos de los
diputados llegaran a enterarse de la convocatoria. Litvin ha dicho
que todas las lenguas tienen derecho a existir en Ucrania, pero “no
a costa de la lengua estatal” y que el proyecto de ley en liza
hubiera podido satisfacer a todos si se le hubieran incorporado a él
las enmiendas presentadas.
En unas declaraciones al periódico Izvestia en Ucrania,
Litvin manifestó que la ley no propone introducir una segunda lengua
estatal, sino incrementar el papel de las llamadas lenguas
regionales. El ruso en Ucrania tiene categoría de lengua regional,
pero, por su fuerza e implantación, compite con la lengua estatal,
que es el ucraniano. La lengua ucraniana es “un elemento clave del
régimen constitucional”, manifestó Litvin.
El presidente Víctor Yanukóvich suspendió la rueda de prensa que
había programado el miércoles a mediodía, para reunirse con los
líderes del
parlamento. En los enfrentamientos entre manifestantes y policía en
el centro de Kiev se usaron gases lacrimógenos, se rompieron
cristales y volaron botellas y, según Interfax, fueron heridos diez
agentes del orden público. Junto a la administración presidencial se
han concentrado varios centenares de personas que , según la
agencia, querían “expresar su agradecimiento” al jefe del Estado por
la celebración del Euro-2012.
También hay protestas en Jarkiv, en el Este, y en Lviv, en el
oeste. La cuestión lingüística, un tema delicado, se agudiza todavía
más teniendo en cuenta que en octubre se celebran elecciones
parlamentarias. La oposición liberal que se ha unido bajo la figura
de Arseni Yazeniuk (dado el encarcelamiento de Yulia Timoshenko),
rechaza el proyecto de ley y denuncia las irregularidades con las
que fue aprobado.