Desde 2008 las clínicas han notado un aumento en el número de
donantes de semen y óvulos. Si bien el motivo principal suele ser el
deseo de ayudar a parejas con dificultades para tener hijos
biológicos, el que sea remunerado ha atraído a muchas personas que
pasan apuros económicos y
que han encontrado en la donación una solución, aunque sea parcial.
A pesar de que no hay datos oficiales se estima que hay un 20%
más de donantes masculinos y un 10% más femeninos. Esta diferencia
se explica porque la donación de
óvulos es mucho más complicada e incómoda que la de semen,
aunque lógicamente está mejor pagada. Una mujer puede recibir
900 euros por una donación mientras que un hombre sólo
percibe 50 euros.
El principal problema de este aumento de donantes es que muchos
de ellos repiten demasiadas veces. La ley española establece que
cada donante puede "tener" un máximo de seis hijos pero
no existe ningún archivo que
controle las donaciones de cada individuo. Actualmente hay
donantes que acuden a varias clínicas y los médicos deben fiarse
cuando afirman que no han hecho donaciones previas. La crisis
también ha paralizado el último intento del gobierno por poner en
marcha un registro común que solucione esta situación.
Cómo se donan óvulos
Una mujer nace con unos 2 millones de óvulos, de los que sólo
usará 400 ó 500 a lo largo de su vida. Con cada ciclo menstrual
desarrolla varios cientos pero sólo uno, el mejor, llega a madurar
del todo; el resto se atrofian y son reabsorbidos por el cuerpo.
Estos últimos son los que se donan antes de que se pierdan. Para
ello la mujer debe ponerse
inyecciones subcutáneas de hormonas que estimulan los
ovarios durante dos semanas.
Durante estas dos semanas se vigila la evolución de los óvulos: que
no maduren demasiado ni que se queden cortos. En condiciones
normales se pueden conseguir entre
10 y 20 óvulos que se extraen a través de la vagina, para
lo que la mujer debe ser sedada durante una intervención que dura
unos 20 minutos.
Cómo se dona semen
Los hombres, antes de ser aceptados como donantes, deben pasar
una serie de pruebas médicas. Se comprueba que no padece ninguna
infección genitourinaria y se le hace un control a través de una
analítica de sangre. También se hace
un estudio cromosómico para descartar algunas mutaciones.
Una vez superado este paso, el donante se considera apto. En la
siguiente fase el hombre tiene cita para acudir a la consulta, donde
aportará una muestra de semen que será analizada para valorar su
calidad.
Tal y como marca la ley, el número máximo de donaciones de un
mismo individuo es de 144
donaciones (o seis embarazos exitosos), en el caso de los hombres, y
6 embarazos en el de las mujeres.