EE UU dispone de poca información sobre la heterogénea oposición
siria, en especial porque la CIA no ha podido recabar suficientes
datos, afectada por el cierre de la embajada norteamericana en
Damasco, ocurrido en febrero. Aun así, altos funcionarios del
Departamento de Estado y de la Casa Blanca dan por hecho que hay
células yihadistas que operan de forma independiente junto a grupos
que EE UU considera legítimos, aunados en el Consejo Nacional Sirio,
con cuyos representantes se reunió la jefa de la diplomacia
norteamericana, Hillary Clinton, en Ginebra, en diciembre.
Los analistas de inteligencia de EE UU coinciden en que Al Qaeda
ha podido infiltrarse en la oposición siria sobre todo por la
cercanía de Irak, país vecino en el que el grupo terrorista ha
mantenido una presencia robusta y continuada después de la retirada
total de las tropas norteamericanas, en diciembre. El lunes, una
oleada de atentados en 18 ciudades de Irak provocó al menos 107
muertos y dos centenares de heridos. Los yihadistas, que ahora
operan en Siria, se han aprovechado de las vías de transporte, el
material y la logística existente ya en Irak.
“Estamos cien por cien seguros, debido a nuestra coordinación con
el Gobierno sirio, que los nombres de nuestras listas de hombres
buscados son los mismos nombres que tienen las autoridades sirias,
especialmente durante los tres últimos meses”, declaró a The New
York Times Izzat al Shahbandar, asesor del primer ministro
iraquí, Nuri al Maliki.
Ya en febrero, el
Director Nacional de Inteligencia norteamericano, James Clapper,
advirtió en una comparecencia ante el Senado de que “Al Qaeda está
extendiéndose a Siria”. “Es un fenómeno preocupante, que hemos visto
recientemente, y según el cual, hay extremistas que se han
infiltrado en grupos opositores”, añadió. “Y parece que los grupos
opositores no se dan cuenta, en muchas instancias, de que se hallan
infiltrados por esos extremistas”.
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, dijo
ayer que los rebeldes sirios que han tomado el control de varios
puestos en la frontera entre Siria y Turquía pueden ser aliados de
Al Qaeda. "De acuerdo con algunas informaciones, estos puestos no
han sido tomados por el Ejército Libre Sirio, sino por grupos
relacionados con Al Qaeda", dijo en conferencia de prensa,
según Reuters. "Si nuestros aliados apoyan la toma de
territorios por parte de terroristas, nos gustaría que nos aclararan
qué posición tienen en Siria", añadió, en referencia a las potencias
occidentales.
Una de las grandes razones que el régimen de El Asad ha esgrimido
para justificar la campaña de represión contra su pueblo es que tras
el movimiento opositor se halla en realidad Al Qaeda. Diversos
yihadistas crearon en enero, dentro de Siria, el grupo Jabhat al-Nusra,
inspirado en Al Qaeda, empleando iconografía y materiales de
propaganda similares a los de esa asociación terrorista. En estos
meses, sus integrantes han colgado vídeos en Internet en los que
reclaman la autoría de diversos ataques. La agencia estatal siria
SANA ha atribuido numerosos ataques a al-Nusra, incluidos muchos de
los que en realidad han acometido otras fuerzas no yihadistas.
“Estamos viendo, sin duda, una creciente presencia de operativos
de Al Qaeda en Siria”, explica el profesor
Bruce Riedel,
un veterano de la CIA, y experto en terrorismo y política
internacional en el Centro Saban para Oriente Próximo del Instituto
Brookings. “No es una gran parte, o una parte importante de la
oposición al régimen, pero es una parte que las potencias
occidentales deben considerar, sobre todo porque aporta una serie de
técnicas muy identificables, como ataques suicidas o el empleo de
explosivos, que son técnicas ya probadas en otros países como Irak,
donde Al Qaeda ha demostrado ser muy resistente”.
En febrero, el líder de Al Qaeda, Ayman Al-Zawahiri
envió un comunicado en el que hizo un llamamiento a los
yihadistas de Oriente Próximo a que acudieran a luchar a Siria.
“Llamo a todos los musulmanes y a todos los hombres nobles y libres
de Turquía, Irak, Jordania y Líbano a que acudan en apoyo de sus
hermanos en Siria con todo lo que poseen, su riqueza, sus opiniones
y su información”, dijo entonces. “Si queremos libertad, debemos
librarnos de este régimen. Si queremos justicia, debemos
contraatacar a este régimen. Si queremos independencia, debemos
enfrentarnos a este régimen”.
Al Qaeda, grupo suní, ha llamado a sus integrantes a la acción en
Siria alegando que la mayoría de la población en ese país pertenece
a esa misma rama de la ortodoxia islámica, y se ha visto oprimida
durante décadas por una minoría alauí, a la que pertenecen el
presidente Bachar El Asad y su círculo de poder. Sus llamamientos a
la acción comenzaron a dar resultados en enero, cuando se vieron en
Siria los primeros atentados suicidas con artefactos explosivos.
Según el Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en
Washington, desde entonces ha habido una decena de ataques suicidas
en ese país y sobre cuatro de ellos ha asumido la autoría al-Nusra,
en diversos comunicados.