La máquina lleva dos años
instalada en una sala privada de la
enfermería de la Universidad y solamente es accesible para
los alumnos del centro, pero solo ahora ha adquirido cierta
notoriedad por las críticas que ha suscitado entre los
sectores más conservadores y católicos de Shippensburg, que
consideran esta píldora como un
método abortivo y cuestionan que sea tan accesible.
En Pensilvania, la ley federal establece que la píldora puede
dispensarse sin receta médica a
cualquier persona mayor de 17 años, requisito que cumplen
los 8.300 estudiantes del centro educativo.
No hay constancia de que existan en EEUU otras máquinas
expendedoras que vendan la píldora del día después. En este caso,
junto a la píldora contraceptiva se venden
condones, test de embarazos y
descongestionantes.
La 'pildora del día después',
tomada dentro de las 72 horas posteriores al coito, puede
reducir las posibilidades de embarazo hasta en un 89%.
En España, la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad,
Ana Mato, ha asegurado que la Agencia Española del Medicamento ha
pedido un informe sobre los daños que puede causar la ingesta de la
píldora del día después sin prescripción médica.