Kyle Dyer, la estrella del canal 9 News de Denver,
se acercó demasiado a un perro mientras entrevistaba a sus dueños.
El animal, que tuvo un arrebato violento, le destrozó la cara.
La audiencia no daba crédito a la dantesca escena, que parecía
fruto de una broma muy pesada. Ahora bien, la realidad a veces
supera a la ficción y en directo nada se puede disimular, como
constató el compañero en plató al que tuvieron que devolver
rápidamente la conexión.
Antes del ataque, el perro, de casi 40 kilos, aceptaba
gustosamente los mimos de Dyer. Sin embargo, dejó de mostrarse
afable y le bastó un movimiento rápido para cebarse con ella.
El can era noticia por haberse caído a un lago y haber
sobrevivido durante 20 minutos a sus gélidas aguas antes de ser
rescatado por los bomberos. Pero en cuestión de minutos pasó de
héroe a villano: ha sido enjaulado y, probablemente, será
sacrificado. Asimismo, su dueño, Michael Robinson, tendrá que asumir
una cuantiosa multa por no atar en corto a este mastiff argentino,
una raza potencialmente peligrosa.
Robinson, aun arriesgándose a ser linchado por la opinión
pública, ha defendido a su mascota, Max. "Está al día en sus
vacunas, no tiene antecedentes de agresión. Es educado, cariñoso,
familiar y casi no ladra".
La periodista tuvo que ser trasladada de inmediato a un centro
cercano, el Denver Health Medical Center. Y los médicos aún están
estudiando la conveniencia de que sea sometida a cirugía
reconstructiva.
"Es una gran periodista y le encantan las historias con final
feliz", comentaba su compañera Gary Shapiro a The Daily Mail.
¿Debería haber sido Kyle más cauta? ¿Es justo el trato que ha
recibido el perro?