Solo unos 40 espectadores acudieron a las primeras presentaciones
en Belgrado de la película In the Land of Blood and Honey (En
tierra de sangre y miel), el debut de Angelina Jolie como
directora, porque muchos serbios consideran que el filme ofrece
una visión unilateral de
la guerra bosnia.
El diario Blic informó de que a la primera proyección de
la película en un cine belgradense, celebrada anoche,
fueron sólo 12 personas y
tres de ellas abandonaron la sala antes del final de la cinta. En
otro cine de la capital, pocas horas después, estuvieron una
treintena de espectadores, la mitad
de los cuales recibieron entradas gratis. También en esta
presentación, varios salieron de la sala.
La película, que tuvo su estreno regional en Sarajevo el pasado
día 14, con la presencia de Jolie y
ante más de 5.000 personas en una gran sala de deportes de
la capital bosnia, es una historia de amor entre un soldado serbio y
una artista musulmana que se desarrolla en plena guerra bosnia.
La estrella de cine estadounidense declaró en esa ocasión que
considera "necesario intervenir" en
conflictos violentos como lo fue la guerra de Bosnia en la
década de los noventa o actualmente en Siria, y aseguró que su
película no tiene nada que ver con la política, pero sí es un
intento de despertar la conciencia internacional.
Los distribuidores en el ente serbobosnio habían anunciado que no
presentarían por ahora la película en ese territorio por el poco
interés del público.
Los protagonistas del filme son
actores de Bosnia, Croacia y Serbia.