American Airlines, socia estratégica de Iberia en la alianza
OneWorld, necesita soltar lastre para retomar el vuelo. Eso le va a
llevar a eliminar entre 10.000 y 15.000 empleos en el marco de la
reestructuración que tendrá que acometer para superar la suspensión
de pagos, que declaró a final del pasado año.
La compañía cuenta en la actualidad con unos 74.000 empleados, a
los que se que suman otros 14.000 de la filial regional American
Eagle, con lo que el recorte afectaría al 17% del total (el 20% de
su personal actual). La aerolínea tiene previsto anunciar los
despidos esta tarde a sus empleados, durante un encuentro en Fort
Worth, donde tiene su sede, en el marco de un intenso plan de
recorte de gasto.
AMR, matriz de American Airlines (AA), acudió en noviembre a los
tribunales para poder reestructurar su deuda y reducir costes.
Thomas Horton, su nuevo consejero delegado, dijo entonces que es
necesario hacer la compañía “más eficiente, financieramente más
fuerte y competitiva” para enfrentar retos “sin precedentes”.
La incertidumbre económica, la volatilidad del precio del
combustible y la competencia de las aerolíneas de bajo coste están
afectando negativamente al negocio de AA. El proceso de
reestructuración está siendo seguido muy de cerca por US Airways, la
más interesada en este momento por hacerle una oferta por sus
activos. También podría entrar en el juego Delta.