De este modo, el carburante más consumido en España es ya
un 2,3% más caro que el
máximo marcado en julio de 2008
(1,329 euros), cuando el petróleo alcanzaba su
récord de 147 dólares el barril y las tensiones del mercado
contribuían a fraguar la crisis crediticia que estalló dos meses
después con la quiebra de Lehman Brothers.
En el caso de la gasolina, el
litro ha subido un 0,6% en la última semana y se sitúa en
1,367 euros, aún por
debajo del máximo histórico de 1,381 euros alcanzado en la última
semana de abril del año pasado.
La devaluación del euro
con respecto al dólar, que es la divisa en la que cotiza el petróleo
en los mercados internacionales, es la principal razón del
encarecimiento del precio de los
carburantes en las últimas semanas, junto a las tensiones
por la propuesta de la UE de someter a embargo el crudo procedente
de Irán y sus consecuencias en el suministro de crudo en el mercado
internacional, según los expertos.
Desde los máximos de abril, el
euro se ha devaluado casi un 14% con respecto al dólar y se
cambia en la actualidad por 1,28
dólares, de modo que el esfuerzo en la zona euro para la
adquisición de crudo es mayor.
De hecho, si se toma el precio del petróleo en euros se aprecia
que el barril de crudo
ronda en la actualidad los 90 euros,
un nivel casi similar al correspondiente al marcado en euros en
julio de 2008, cuando el petróleo alcanzó el
récord histórico de 147 dólares.
Esta circunstancia genera una presión adicional sobre el mercado
europeo, a pesar de que en la actualidad
el barril de Brent cotiza a 111
dólares y el de Texas a 101 dólares, muy por debajo del
récord histórico.