La pregunta que encabeza el texto, al igual que otras parecidas
que tienen que ver con el comportamiento humano, se lleva debatiendo
en el mundo de la biología desde hace tiempo. En las últimas semanas
han salido dos artículos
defendiendo cada uno de ellos una postura enfrentada, y lo
curioso es que ambos autores dicen contar con la verdad científica
de su lado. El problema es que ambos olvidan dónde se sitúa la
frontera entre hechos científicos demostrados y por tanto no sujetos
a opinión, y posturas personales mejor o peor informadas.
El debate, como ya he dicho, viene de antiguo, y tiene un
componente más de ideología que de ciencia.
Esto es lo que permite que, con los
mismos datos ciertos y objetivos (es decir, la misma verdad
científica) se puedan defender ambas posturas.
"La homosexualidad no tiene un
componente biológico"
La primera postura declara que aún
no se ha descubierto ningún mecanismo biológico que determine el que
una persona tenga una orientación sexual u otra. Por tanto,
se trata de algo cultural o ambiental, o que queda dentro del ámbito
de decisión de la persona.
Sin embargo, aquellos que defienden esta postura parecen olvidar
que la homosexualidad está presente
a lo largo de todo el reino animal. Se conocen casos de
insectos, crustáceos, aves y reptiles en los que se ven estos
comportamientos. Incluso se ha analizado desde el punto de vista
evolutivo, y se ha demostrado su validez como estrategia. A nivel
genético, los sobrinos de un individuo son equivalentes a sus
nietos, ya que en ambos casos se comparte un cuarto del ADN. Si el
individuo homosexual no tiene hijos, evita una mayor presión por
competencia sobre las crías, con lo que está asegurando la
supervivencia de sus genes, que es el objetivo de cualquier ser
vivo.
Cuando un comportamiento se encuentra tan extendido a lo largo
del reino animal, suele existir un componente biológico para ello.
Sin embargo, éste no es el mayor reproche que se puede realizar a
quienes abogan por esta visión. Voluntariamente, se olvidan de que
aún no se ha encontrado el mecanismo exacto, pero sí suficiente
evidencia de una componente biológica al respecto.
"La homosexualidad tiene un
claro componente innato (genético, neuroendocrino u otro)"
Según ésta segunda visión, está perfectamente demostrado que la
orientación sexual depende de un componente biológico
única y exclusivamente. Se nace con esa tendencia,
y no hay más que hablar.
Quienes defienden esta visión tienden a olvidar que, en ciencia,
los resultados prometedores son resultados parciales. Por
ejemplo, suelen aludir a la alta correlación en la orientación
sexual entre gemelos idénticos. El problema es que dos gemelos
idénticos son precisamente eso, idénticos, son clones
genéticos, por lo que una correlación que no sea completa no puede
considerarse un respaldo a la teoría. El término "correlación
incompleta" significa que el resultado del análisis estadístico, que
es la prueba usada en ciencia, no ha dado un resultado
significativo, que quiere decir que no ha salido como uno esperaba.
Una correlación menor del 99% en el caso de gemelos idénticos
indica claramente que hay más factores en juego. Y más cuando ni
siquiera se aporta el resultado del análisis matemático.
Cuando se les enfrenta a ello,
los autores que defienden una determinación genética de la
orientación sexual suelen aludir a la epigenética. Los
mecanismos epigenéticos son aquellos que activan o inactivan parte
de nuestros genes, y ciertamente permitiría explicar esa correlación
incompleta. No obstante, no definen el mecanismo, ni aportan pruebas
de que sea así, con lo que el argumento carece de validez.
La única conclusión a la que se
puede llegar es que, en términos científicos, no se ha
demostrado que la orientación sexual, ni otros comportamientos,
estén definidos biológicamente. Esto no significa que se puedan
defender ambas posturas desde la ciencia; es muy importante hacer
hincapié en que no se puede
defender ni una cosa ni la contraria con argumentos
científicos. Se puede dar una opinión personal, por supuesto, y los
científicos no dejan de ser personas con una determinada visión del
mundo. Lo que debe evitarse es utilizar
medias verdades y vestirlas de razón científica.
Yo, como biólogo y científico, tengo mi opinión a la luz de los
datos que existen. Personalmente creo que existe un componente
biológico, que sale a la luz o no dependiendo de la situación en que
viva el individuo. Es decir, me encuentro en el punto medio entre
ambas posturas. Pero es una opinión que yo tengo por cuestiones
morales o ideológicas, no porque la ciencia me haya demostrado que
es así, aunque estoy deseando y tengo grandes esperanzas en que
antes o después ocurra.
Sobre el debate respecto al determinismo en el comportamiento
humano existe una amplia bibliografía. Mis textos favoritos sobre el
tema, de los que recomiendo fervientemente la lectura son los dos
siguientes: "El Gen Egoísta" de
Richard Dawkins, y "No Está en los Genes" de Lewontin, Rose y Kamin.