El acuerdo, al que se han
suscrito 22 de los 27 todos los países de la UE -excepto
Holanda, Chipre, Eslovaquia, Estonia y Alemania, que
se
espera que firmen el acuerdo más adelante- también ha contado
con el apoyo de Estados Unidos, Australia, Canadá, Japón, Marruecos,
Nueva Zelanda, Singapur y Corea del Sur.
El objetivo principal del ACTA es el "Endurecimiento de Derechos
de Propiedad Intelectual" (de hecho, así se titula uno de los
capítulos).
"Es un tratado que afecta a Internet",
ha expresado la europarlamentaria
Marietje Schaake tras conocerse la firma del acuerdo por la
mayoría de países de la Unión Europea.
Schaake se hace eco de las protestas de un grupo amplio de ONG's,
organizaciones civiles, ingenieros, empresas y activistas, que temen
el impacto del ACTA sobre la
libertad en Internet y la libertad de expresión al obligar
a los proveedores de servicio de Internet a vigilar los contenidos
que circulan en sus redes.
"La falta de transparencia en las negociaciones ha dificultado
que la sociedad civil y el Parlamento Europeo hayan podido
monitorizar el proceso de aprobación de este tratado", ha añadido
esta europarlmentaria crítica con el Tratado que
de aprobarse finalmente en junio, en una sesión plenaria del 11
al 14 de junio, podría obligar a los países que lo adoptasen a
ajustar su legislación nacional.