Esta tasa, de 64.900 euros diarios,
comenzó a pagarse a partir del 31 de diciembre de 2010,
fecha acordada por ambos países en la que España debería haberse
hecho cargo de este material. Sin embargo, no fue hasta el mes
pasado cuando el Consejo de Ministros aprobó la construcción del
Almacén Temporal Centralizado (ATC) de
residuos nucleares de alta
actividad en el municipio conquense de Villar de Cañas.
El acuerdo firmado por las autoridades de ambos Estados estipula
que cuando se disponga de un
almacenamiento en España y hayan retornado los residuos de
Vandellós se realizaría "una
regularización de cuentas", según la Empresa Nacional de
Residuos Radiactivos, S.A (Enresa).
Así, se restaría de la cantidad total penalizada a la parte
española, los costes que presente
Cogema (empresa púbica francesa) en concepto de
almacenamiento (inversiones y operación) y
otras actividades conexas contratadas por Cogema a
terceros.
En caso de que esa regularización resultase a favor de la parte
española, se efectuaría la
liquidación correspondiente. Si no llegase a existir una
instalación de almacenamiento disponible en España, los costes de
penalización serían soportados "íntegramentre"
por la parte española, según explicó una portavoz de Enresa a
20minutos.es.
Un viaje en tren
En total, deben retornar a España
13 metros cúbicos (84
unidades) de residuos de alta actividad vitrificados y 666 metros
cúbicos de residuos de media actividad de combustible gastado de la
nuclear Vandellós I y
enviado a reprocesar a Francia.
Un sólo viaje en tren, cargado con una treintena de contenedores,
podría bastar para devolver a
España los residuos de Vandellós, depositados en un almacén
nuclear situado en La Hague
(Normandía), según responsables de la misma.
Construcción del ATC
El proyecto que finalmente se concedió a Villar de Cañas consiste
en la construcción de un ATC para el almacenamiento
en seco, durante un periodo de 60
años, del combustible gastado y residuos vitrificados de
alta actividad, y un centro tecnológico que facilitará las
actividades necesarias para el asentamiento de empresas.
Asimismo, como apoyo a estas dos instalaciones el proyecto
contará con las infraestructuras
necesarias para el asentamiento de empresas, para lo que se
prevé inicialmente una superficie de unas 5 hectáreas.
La previsión de inversión total es de
unos 700 millones de euros.
Para la construcción de las instalaciones se estima un promedio
diario de unos 300 trabajadores durante los cinco años de la primera
etapa, con algún pico de hasta 500
trabajadores, una medida que fue acogida "como si les
hubiera tocado la lotería" por el municipio conquense.