Anoche empezó el reality por excelencia, Gran Hermano 12+1. Milá,
de negro riguroso pero escotada y envasada al vacío como siempre, se
mostró feliz de estar de vuelta y anunció que algunas normas del
programa han cambiado: Ahora si
pagas, participas. Increíble pero cierto, ¡todo por la pasta!
La gala empezó picadita,
directos al grano a presentar a los
concursantes con esos vídeos en los que, da igual como seas, siempre
pareces un memo. Haciendo un repaso a los 'agraciados' que
nos entretendrán los próximos meses (¡y 24h en Internet!) tenemos a:
Noemí, 25, una surfera de
Lanzarote. Mary Joy, 18,
estudia biología y es valenciana de origen filipino.
Juan, profesor y cura de
Barcelona que vive en comunidad y es motero.
Pepe, 33, un bailaor de
Madrid apasionado del flamenco.
Sindia, 24, una choni sevillana que faena con naranjas en
el campo. Ariadna, 28, una
joven madrileña llena de tattoos con fetiche por los pies.
Michael, 27, un policía
local de Huelva. Hugo, 25,
un joven catalán al que le apasionan el fútbol y el esquí.
Zulema, 27, es asesora de
medicina estética y musa de un pintor.
Ochoa, 28, es una hotelera
de La Rioja que se va a casar en breve.
David, 37, un comercial
valenciano que quiere ser bombero.
Azucena, 22, una chica que disfruta de los puzzles y tiene
una malformación en la mano y, por último; el primer concursante de
la historia de GH que no reside en España sino en Milán, es
futbolista y tiene 29 años; se llama
Alessandro.
La gran novedad que da nombre a esta edición "12+1" es que
cada semana entrará un concursante nuevo que se unirá a los 12 de
base. Ese concursante hace honor al "+1". Pero lo más
fuerte del asunto es que si tu quieres ser ese concursante, ¡tienes
que pagar! Literalmente, tienes que
pagar dinero de tu bolsillo y el mejor postor de la puja en eBay, el
centro de subasta virtual, será el que participe en el reality.
Yo todavía estoy en shock, ¿pero cómo tienen tanta cara?
¿Dónde queda el espíritu de la convivencia? Qué pasa, ¿que sólo los
"ricos" pueden participar?
Os tengo que decir que todo el dinero que se recaude, que según
Milá "seguro que será muchísimo", irá directo a la Cruz Roja. Es
decir, que es algo solidario. Pero insisto, ¿no es esto algo
inaudito, insultante e incluso clasista? ¡Que estamos en crisis!
Si quiero donar a la Cruz Roja, lo
haré voluntariamente, no por el "chantaje" de poder entrar en Gran
Hermano, ¿no os parece? Lo considero una verdadera
vergüenza y, lo peor, es que temo que se ponga de moda esto de pagar
por participar en los diferentes programas… en fin, ¡hay gente para
todo!
Lo peor (a parte de comerciar con dinero real la entrada a un
reality) es que, como era de esperar,
los hackers no han tardado en
aparecer. Si consultáis la puja esta noche, va por 10 millones de
euros, ¿creéis de verdad que alguien los va a pagar?
Evidentemente, no. Yo no sé cómo lo harán para controlar los ataques
virtuales cada semana pero la cosa se pondrá fea si les chafan la
estrategia que han vendido como "única y novedosa".