Si se ha decidido que es el momento de aprovechar los bajos
precios y comprar casa, hay que tener en cuenta muchos más factores
no solo el precio. Antes de comprar, es imprescindible
revisar a fondo tanto el piso como
la finca.
El primer aspecto a tener en cuenta es la antigüedad del edificio
y el estado general de las fachadas. En el caso de que las
condiciones no sean óptimas, hay que comprobar si la
comunidad de vecinos o el
Ayuntamiento tiene planeado rehabilitar alguno de estos
aspectos, y cómo puede incidir eso en el estado general del piso.
Nuestra revisión debe continuar por las paredes. Es recomendable
asegurarse de que no haya grietas en las paredes, y revisar la
estanquidad de la cubierta y las
paredes, las instalaciones comunes (ascensores, calefacción
central, etc.) y la calidad de los materiales.
En viviendas de segunda mano
Ya en el interior, uno de los capítulos con los que se debe tener
más cuidado, especialmente en los
pisos de segunda mano, son las instalaciones de luz, agua y
gas.
- Luz
Debemos comprobar las condiciones de seguridad exigidas y si hay
la potencia suficiente para el consumo previsto. Los
electrodomésticos de gran consumo, lavadoras, lavavajillas,
hornos, etc., necesitan enchufes de 16 a 25 amperios.
- Agua
Hay que averiguar si el suministro de agua es de servicio
directo con contador o de aforo con depósito. Hay que revisar
las instalaciones de potencia del agua caliente.
- Gas
Hace falta un certificado de revisión expedido por un técnico o
por un instalador autorizado.
Paredes, techos y suelos
Hay que prestar atención a posibles flexiones en los techos y en
el suelo, en la calidad de la
carpintería y los pavimentos, en el sistema de calefacción,
en el estado de los servicios, en las cámaras higiénicas y en las
cocinas.
El tamaño y la distribución son muy importantes. El espacio de
una vivienda se puede medir en m2 útiles o en m2 construidos, los
cuales representan un 15% más que
los útiles. Conocer esta diferencia es imprescindible a la
hora de buscar piso. Por otro lado, es recomendable ver si la
distribución de las habitaciones se ajusta a nuestras necesidades.
Aparte de esto, hay que sopesar una serie de factores muy
importantes que inciden directamente en la calidad de vida de un
piso. Una iluminación natural, una
contaminación acústica baja, protección térmica y limpieza
del ambiente son elementos determinantes para el confort de un
hogar.