Hace algo más de un año que la actriz iraní Golshifteh Farahani
abandonó su país para instalarse en París y escapar así al control
constante de la censura. Ahora acaba de recibir la noticia de que ya
no es bienvenida en su tierra natal. Ha sido desterrada. El motivo:
un posado desnudo, de cintura para arriba, publicado por la revista
Le Figaro
Madame.
«Me llamó un portavoz del ministerio de cultura y me explicó que
no necesitaban ningún tipo de actriz ni artista. Usted puede ofrecer
sus servicios artísticos en otro lugar», indicó Faharani.
Farahani subió ayer la foto
a su página de Facebook, donde ha recibido ya la visita de miles
de personas. Pero la maniobra no ha gustado nada a las autoridades
religiosas iraníes.
"La publicación en Internet de esta fotografía de la deplorable
Golshifteh Farahani revela el terrible rostro de los entresijos del
cine", explica una nota de la agencia de noticias oficial iraní Fars
News. "Me ha dicho un responsable del Ministerio de Cultura y Guía
Islámico que Irán no necesita a actores o artistas, que puedo
ofrecer mis servicios artísticos en otro lugar", relata la iraní,
que interpreta a una enfermera en la película Red de Mentiras
(2008) protagonizada por Leonardo Di Caprio, al diario británico
The Daily Telegraph.
En el origen de la polémica está la fotografía tomada para Le
Figaro Madame, en la que aparece de cintura para arriba y
desnuda, con mirada desafiante, aunque cubriéndose pudorosamente el
pecho con las manos. Forma parte de una serie de retratos, todos del
mismo tipo, en el que la revista francesa repasa a los actores y
actrices prenominados para el César -el Oscar francés- a mejor actor
revelación de 2012.
Según Hamid al-Kanani, experto de política iraní, las
restricciones impuestas a la población por el Gobierno han acabado
siendo contraproducentes: "Después de que Alya al Mahdi (la bloguera
egipcia que el pasado noviembre posó desnuda en la Red) apareció sin
ropa, parece que salir desnudas se haya convertido en la única forma
de protesta de las mujeres para combatir las discriminaciones
sexuales- afirma Hamid al-Kanani a la pagina web de Ay Arabiya-. La
proliferación de esas imágenes demuestra el fracaso de la política
cultura y religiosa del régimen islámico. La manera con la que el
sistema ha impuesto el velo y la separación entre hombres y mujeres
ha alejado irremediablemente a los iraníes de la religión".