El Comité Olímpico Internacional en un comunicado en inglés ha
hecho público este lunes que la atleta bielorrusa había dado
positivo en uno de los controles realizados durante el torneo.
La atleta se sometió a un control antidopaje que reveló la
presencia de metenolona en su orina, que es un agente
anabolizante clasificado en la lista de 2012 de productos
prohibidos, añadió el COI.
La neocelandesa Valerie Adams,
plata en la prueba, se adjudica el oro de Ostapchuk.
A diferencia de lo ocurrido en los Juegos de Pekín, ningún
atleta había tenido que devolver una medalla, hasta ahora, ya
que de los diez deportistas excluidos de los Juegos por dopaje,
sólo dos, una vallista siria y una judoca estadounidense, habían
comenzado a competir.
El ejemplo de los Juegos de Pekín sirve para recordar que los
podios no se graban en piedra una vez se consiguen. Dos
medallas, el oro en 1.500 metros de Rachid Ramzi, de Bahréin, y
la plata en ciclismo en ruta del italiano Davide Rebellin,
fueron desposeídas un año más tarde. Fuente