Los primeros días puedes comenzar con los ejercicios de Kegel. Si
es cesárea conviene esperar un poco más de un día para empezar con
los abdominales.
El mismo día de dar a luz (o al siguiente) puedes empezar a hacer
algunas cositas.
Los primeros días, puedes comenzar por hacer
los ejercicios de Kegel que,
como ya te habrán explicado en los cursos de preparación al parto,
consisten en hacer como si
intentaras cortar el “chorro” del pis mientras orinas;
contraes y mantienes apretado durante 5 segundos; sueltas y cuentas
hasta 5. Así 5 veces. Puedes repetirlo varias veces al día.
De este modo evitas que a la larga
aparezcan pérdidas de orina, entre otras cosas.
También puedes contraer
suavemente los abdominales. Al igual que en el ejercicio
anterior, utiliza la fórmula del 5. No hace falta que aprietes
mucho, simplemente ir tonificándolos. Una forma de hacerlo, muy
recomendable para después de las cesáreas, es
buscar una estantería o un mueble que estando
de pie ante él, estires los brazos y queden a la altura de
los hombros. Simplemente apoya los brazos estirados y presiona
suavemente hacia el suelo. Sin apenas esfuerzo, estarás trabajando
ya los
músculos abdominales.
Eso sí, después de una cesárea, conviene esperan un poco más de
un día para empezar con los abdominales, para evitar que se abra la
herida. Ve tanteándote y consulta con tu ginecólogo.
Poco a poco y a medida que te vayas encontrando con fuerzas,
retoma los paseos incluso con tu
bebé y más adelante, puedes iniciar algún ejercicio de tipo
aeróbico suave, comenzando
por aquellos en los que no tienes que soportar el peso de tu cuerpo,
como la natación o el ciclismo.
No te pongas grandes metas ni pretendas recuperar tu situación
previa al embarazo en un mes. Plantéate simplemente ir ejercitándote
para encontrarte mejor.