Las dos centrales sindicales, la Confederación General de
Trabajadores Portugueses (CGTP, comunista) y la Unión General de
Trabajadores (UGT, socialista) anunciaron, en
actos separados, la fecha
de la huelga, que se celebrará un año después de la realizada contra
las medidas de austeridad del anterior Gobierno socialista.
La protesta del año pasado unió,
por primera vez en dos décadas, a la CGTP y la UGT en una
jornada de paro contra las medidas de austeridad adoptadas entonces
para combatir una crisis económica.
Portugal solicitó un rescate de
78.000 millones de euros en mayo de 2011, concedido a
Portugal por el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea,
que ha servido para aliviar la
financiación de la deuda estatal.
El agravamiento de la situación a lo largo de 2011 ha llevado al
actual Gobierno, en el poder desde junio, a adoptar
políticas aún más duras.
Entre estas políticas destaca la batería de medidas anunciadas el
1 de septiembre para cumplir el
objetivo de déficit del
5,9% para 2011 y del 3% para 2012. Se aprobó entonces una subida
"temporal" del 2,5% de los impuestos a las rentas superiores a
153.000 euros y a las empresas con ganancias superiores a 1,5
millones de euros, además de
congelar el sueldo de los funcionarios entre 2012 y 2014.
Estos recortes llevaron a manifestarse a decenas de miles de
trabajadores el 1 de octubre, en la
primera gran manifestación en el país contra el Gobierno de
Pedro Passos Coelho.
Pocos días después, el Ejecutivo anunció nuevas medidas de
austeridad como la eliminación
de las dos pagas extraordinarias
a funcionarios y pensionistas y el aumento en media hora de la
jornada laboral en el
sector privado.