Dos de las personas más ricas de España, Alicia y Esther
Koplowitz, quizá tengan en breve un nuevo hermano. Un juzgado de
Madrid ha ordenado la exhumación de los restos del padre, Ernesto,
fallecido hace más de 40 años, para poder hacer la prueba de ADN que
determine si existe una eventual paternidad, según han confirmado
esta tarde fuentes judiciales.
Alicia y Esther están situadas en los
puestos 437 y
488, respectivamente, de la lista de las personas más ricas que
elaboró la revista Forbes en 2010, con un patrimonio que suma
entre ambas 4.400 millones de dólares (unos 3.300 millones de
euros). La primera es propietaria de una de la mayores SICAV y la
segunda la accionista mayoritaria de Fomento de Construcciones y
Contratas (FCC).
Los restos de su padre ingresaron hoy por la mañana en el
Instituto Anatómico Forense de Madrid, en la Ciudad Universitaria,
tras ser exhumados por orden judicial de la cripta en la que se
encontraban. El juzgado de Madrid ha ordenado que se extraigan de
ellos muestras de alguna parte que permitan realizar la prueba de
ADN en el Instituto Nacional de Toxicología. Allí se cotejarán con
las trazas del solicitante de la demanda de paternidad.
Hasta el momento, Ernesto Koplowitz Sternberg tenía cuatro hijos:
Alicia y Esther y otros dos nacidos de una supuesta relación
prematrimonial, con Isabel Amores Herrera, de la que supuestamente
nacieron Isabel Clara y Ernesto Koplowitz Amores. Este siempre
mantuvo que nunca había recibido la parte de la herencia de su padre
que le correspondería y que estaba dispuesto a llegar a donde
hiciera falta para conseguirlo.
Ernesto Koplowitz fundó en 1944 una empresa llamada
Construcciones y Reparaciones, a la que cambió el nombre por
Construcciones y Contratas (matriz de
la
actual FCC). Esta empresa se dedicaba a realizar saneamientos y
limpiar las alcantarillas de la capital. El padre murió en 1962 a
consecuencia de un accidente de equitación. Estaba casado con Esther
Romero de Joseu y Armenteros, hija de una aristócrata cubana, de la
que nacieron Esther y Alicia.
En 2008, el supuesto hijo de Koplowitz escribió una autobiografía
en la que explicaba su mala relación con sus hermanastras, Alicia y
Esther. En él daba su versión sobre las disputas familiares y
financieras, y aseguraba que tanto sus hermanastras (con las que
aseguraba no hablarse desde hacía años) como su primo Carlos, que
había fallecido meses antes de la salida del libro, eran culpables
de sus problemas económicos. También en esa época realizó varias
huelgas de hambre.