Antes de ponerte manos a la obra, echa mano de nuestros consejos
sobre higiene y vida sana para aumentar tus posibilidades de
quedarte embarazada. Luego, sólo tendrás que llevarlos a la
práctica…
El momento apropiado
Para empezar, necesitas encontrar el momento apropiado. El acto
sexual debe tener lugar en los instantes cercanos a la ovulación, es
decir alrededor del día 14 del ciclo (contando a partir del primer
día de regla). Sin embargo, lo más efectivo es utilizar la
referencia de la curva de la temperatura basal. Para ello, deberéis
intentar hacer el amor lo más a menudo posible entre el tercer día
antes de la ovulación y el tercer día tras la ovulación. En cuanto a
ellos, se aconseja que se abstengan de sexo como mínimo durante los
tres días anteriores a la primera fecha a fin de mantener un
porcentaje elevado de espermatozoides.
Pequeña aclaración para poner fin a una vieja idea preconcebida:
el hecho de hacer el amor antes de la ovulación para tener una niña
o después de la ovulación para que sea niño no tiene ningún
fundamente científico.
La posición ideal
Primero, hay que reconocer que la existencia de una posición
ideal par quedarse embarazada es un mito. Sin embargo, en cualquier
caso parece preferible evitar ir en contra de la gravedad y optar
por las posturas que faciliten la llegada del esperma al cuello del
útero. A pesar de que los espermatozoides son capaces de nadar
independientemente de la postura y se desplazan únicamente a través
de señales químicas, mejor facilitarles el trabajo, ¿o no? La
postura del misionero, con sus múltiples variantes como puede ser la
del loto invertido, es, por lo tanto, ideal. El perrito puede ser
también una buena opción, siempre y cuando se tenga cuidado en los
cambios de postura. Por el contrario, evita el alegre fénix, la
postura de Andrómaca y todas sus configuraciones en las que la mujer
se encuentre encima del hombre.
Del deseo al placer
Antes de nada, debemos dejar claro que la ovulación y el orgasmo
son independientes el uno del otro. En cada ciclo, la mujer produce
un óvulo que podrá ser luego fecundado, independientemente de si ha
habido orgasmo o no en el momento de la ovulación. Sin embargo,
algunos especialistas aseguran que alcanzar el orgasmo facilitaría,
gracias a las contracciones, el paso de los espermatozoides hacia el
útero. En cualquier caso, el orgasmo no es una condición necesaria
para la fecundación, pero tampoco está contraindicado, así que ¡no
te prives!
Post coitum
¡De nada sirve que te pongas a hacer el pino después de haber
retozado en todos los sentidos! ¡El esperma no entra en el útero
como en un colador!, sino que son los
espermatozoides que se encuentran cerca del cuello los que acabarán
por atravesarlo. Eso sí, permanece acostada unos diez minutos
aproximadamente antes de levantarte. De esta manera te aseguras de
que un mayor número de espermatozoides conseguirá avanzar hasta el
útero. Determinados ginecólogos aconsejan igualmente que se coloque
un cojín bajo la pelvis, de manera que ésta quede inclinada; o que
se apoyen los pies contra la pared. Sin embargo, no hay pruebas que
lo demuestren. En cualquier caso, ni se te ocurra darte una ducha
vaginal, correrías el riesgo de matar todos los espermatozoides.
¡Y no olvides que el placer es básico! Hacer el amor no debe
convertirse en obsesión, pues el estrés, el sentimiento de
obligación… son factores que ponen en riesgo la ovulación. Un
ambiente romántico, las atenciones, etc., son tan importantes como
los consejos “técnicos” para quedarse embarazada.