Nueva Delhi/Islamabad, 3 dic (EFE).- Aunque no se sabe si está
manipulada, la foto de una actriz paquistaní sin ropa, con las
siglas del espionaje de su país (ISI) escrita en un brazo, en la
portada de una revista india, está incendiando la opinión pública
del sur Asia, aún poco hecha al desnudo.
La polémica y sensual Veena Malik asegura que la imagen ha sido
alterada, y amenaza con demandar a la revista para hombres que la
publicará en portada el próximo lunes.
La publicación FHM India, en cambio, dice tener vídeos y otras
fotografías que prueban que no ha habido manipulación alguna.
La revista adelantó este viernes en su versión de internet la
portada del mes de diciembre, con Malik y las iniciales, y al
instante la instantánea corrió como un reguero de pólvora por las
redes sociales y desató un mar de turbulentas reacciones.
En la foto, la artista cubre sus pechos con los brazos y está
ligeramente de perfil con una pierna flexionada, por lo que no es
visible su pubis, pero es el hecho de llevar en el brazo las siglas
del servicio secreto lo que ha añadido más morbo a la polémica.
"Esta mujer está completamente loca", tuiteó una rival, la actriz
paquistaní Meera, nada más ver la portada, mientras los más lanzados
se amparaban en el anonimato para llenar de improperios las
secciones de comentarios.
La India y Pakistán comparten una difícil vecindad, como lo
demuestran las guerras libradas por ambos países desde su
independencia, en 1947, y las autoridades indias suelen acusar al
ISI de apoyar a grupos terroristas y dañar sus intereses.
El agente de la actriz, Sohail Rashid, declaró a Efe desde Lahore
que creía que la fotografía era "falsa", y poco después la propia
actriz afirmó a la alarmada prensa paquistaní que había posado con
"ropa moderna" y no "desnuda", según el rotativo Express.
"Conozco mis límites", dijo.
También añadió en aparente contradicción que, de común acuerdo
con la publicación, los tatuajes del ISI serían sobrescritos en las
fotos, una versión diferente de la que dio a Efe el editor de FHM,
Naveer Sharma, sorprendido por la controversia.
"(Las letras) no son exactamente un tatuaje, sino que se las
dibujamos. La propia Veena dijo que eran demasiado pequeñas", reveló
el editor, que dijo contar con un vídeo que prueba la sesión, aunque
este no será publicado por razones "deontológicas".
Para Malik llueve sobre mojado: ya escandalizó a indios y
paquistaníes con su desenvuelta participación en una edición de la
versión india del programa "Gran Hermano", en la que se dedicó a dar
masajes y besuquear a sus colegas masculinos.
Tanto en la India como en Pakistán sigue siendo un tabú dar en
público muestras de afecto amoroso o sexual, y los aficionados a la
pornografía -prohibida en ambos países- deben bucear en secreto por
la red o acudir al estraperlo en algún mercadillo de baja estofa.
Los diarios del subcontinente de hoy dividen su atención: algunos
llevan la noticia a la portada y otros ni la mencionan, pero la
principal incógnita continúa siendo cuál será la reacción de los
radicales en uno y otro país, beligerantes en cuestiones de sexo.
En Pakistán, los islamistas, que ya habían amenazado a la actriz
en el pasado, han puesto el grito en el cielo y llenado internet de
comentarios despectivos, y en la India hay grupos hindúes con un
amplio historial de acciones contra la "ligereza en las costumbres".
"Puede que haya problemas con los sectores conservadores,
sinceramente no lo sé. Pero lo que la gente tiene que pensar es que
ella es una mujer muy guapa, y que no tiene que pedir disculpas por
ser guapa", sugirió el editor de FHM India.
FHM, que cuenta con una tirada de 110.000 ejemplares, saldrá a
las calles el lunes, y será entonces cuando se pondrá de manifiesto
si el fenómeno Malik pasa a la calle o se queda en las casas de los
"hombres inteligentes" para los que Sharma dice concebir su revista.
Quizá el hecho de no mostrar pechos o entrepierna es lo que ha
salvado hasta ahora a Malik del censor indio, algo menos rígido que
en Pakistán, donde las tijeras llegan a tapar partes íntimas de las
obras de arte que publica la prensa internacional.
En noviembre, la Autoridad de Telecomunicaciones de Pakistán
amagó con filtrar más de 1.500 palabras consideradas escandalosas
para que no pudieran enviarse por mensajes de móvil, entre ellas
algunas sorprendentes, como "Jesucristo", "amante" o "mono".
La medida finalmente no se aplicó pero sirvió para que, como esta
vez, una mitad de Pakistán y la India se eche las manos a la cabeza
y la otra, en privado, tenga un pretexto para sus conversaciones
distendidas y pasar el rato.