La compañía de internet ha llegado a un acuerdo con el
Departamento de Justicia estadounidense por la publicación de
anuncios de farmacias canadienses entre 2003 y 2009. Google reconoce
que les ayudó a publicar y optimizar la publicidad, así como mejorar
la efectividad de las páginas a través de su programa AdWords. La
venta de medicamentos en Estados Unidos por parte de farmacias de
Canadá resultó en la importación ilegal de fármacos sin receta.
El Gobierno estadounidense investigaba desde hace dos años si
Google aceptó pagos por anuncios de farmacias online canadienses
destinados a clientes norteamericanos. Las leyes de Estados Unidos
establecen que el dueño de una página web es responsable por la
publicación de anuncios de empresas implicadas en actividades
ilegales. Google no sólo tramitaba la publicidad a través de su
servicio AdWords, también publicaba los anuncios en las
páginas de resultados del buscador.
El fiscal norteamericano Peter Neronha explicó en rueda de prensa
que la investigación, en la que también ha colaborado el
Departamento de Agricultura y de Alimentación, se centró en la
importación ilegal de medicamentos, ignorando los controles de
calidad y seguridad. Noronha añadió que el proceso de importación
contaba con la asistencia de Google, cuyos responsables conocían
estas prácticas desde 2003. "Se trata de exigir responsabilidades a
Google por su conducta con una penalización que llamará su atención
y la de todos los que contribuyen al exceso de medicación en Estados
Unidos", explicó.
Según un portavoz de la compañía, Google prohibió los anuncios de
medicamentos en Estados Unidos por parte de farmacias canadienses
hace bastante tiempo. "Sin embargo, es obvio que no deberíamos haber
permitido la publicación de estos anuncios en un primer lugar. Dada
la amplia cobertura que ya ha recibido este acuerdo, no haremos más
comentarios".
Las primeras informaciones sobre un posible acuerdo entre Google
y el Gobierno estadounidense surgieron el pasado 14 de abril, con la
publicación del informe de beneficios de la empresa para el primer
cuatrimestre de 2011. En él aparecía por primera vez la cantidad de
500 millones de dólares (346 millones de euros), como un "cargo
relacionado con la posible resolución de la investigación del
Departamento de Justicia".
En 2010, mientras avanzaba la investigación, Google se defendió
con un comunicado en su página oficial, en el que afirmaba que a
pesar de la prohibición de estos anuncios, las farmacias siempre
encontraban otra forma de publicarlos. Entonces también presentó una
demanda contra estos servicios en internet por incumplir las
condiciones de uso del servicio de publicidad AdWords, gestionado
por la compañía.
"Las farmacias ilegales son negativas para nuestros usuarios,
para farmacias online legítimas y para toda la industria de comercio
electrónico, por lo que seguiremos invirtiendo nuestro tiempo y
recursos en impedir este tipo de prácticas perjudiciales", afirmó su
asesor legal Michael Zwibelman.
Los 346 millones de euros que debe pagar ahora la compañía
estadounidense, según ha explicado el Departamento de Justicia,
constituyen una de las mayores multas en la historia del país. La
cantidad equivale a los ingresos recibidos por Google como resultado
de los anuncios contratados por farmacias online a través de su
programa AdWords, así como los ingresos obtenidos por las farmacias
gracias a las ventas a clientes norteamericanos.
La empresa también reconoce en el acuerdo que asistió a los
anunciantes candadienses en la gestión de la publicidad y acepta la
responsabilidad. Google deberá cumplir en el futuro con determinadas
medidas de control para garantizar que no repite la misma conducta
descrita en el acuerdo.
Los buscadores de internet pueden ser acusados si se benefician
de actividades ilícitas. Según explicó The Wall Street Journal,
Google, Microsoft y Yahoo ya pagaron conjuntamente una multa de casi
22 millones de euros en 2007 por aceptar anuncios de páginas de
apuestas ilegales.