El
extraño suceso, revelado hoy por los diarios suizos, se descubrió
cuando una madre fue a denunciar a la policía que su hija de siete
años había encontrado un condón entre las patatas fritas de su menú
"Happy meal" adquirido en un McDonalds de la localidad de Granges-Paccot.
El envoltorio del preservativo estaba
abierto, lo que llevó a la policía a investigar, en primer lugar, si
éste había sido usado.
Según los primeros análisis
difundidos esta tarde, el condón no estaba usado, o al menos "no
había sido utilizado en el marco de una relación sexual completa",
pues no se encontraron restos de esperma, precisó Benoît Dumas,
portavoz de la policía friburguesa. Sin embargo, todavía no se ha
llegado a determinar cómo el condón pudo llegar al menú de comida
rápida.
El portavoz de la policía lamentó que
la madre, de 41 años, sólo llevara el cartón de la comida, con la
prueba del delito, diez horas después de haberlo encontrado, lo que
dificultó los análisis.
La madre ha asegurado a los medios
suizos que, en ningún momento, desde que compraron el menú hasta que
la niña empezó a degustarlo en una cercana área de picnic, no hubo
ninguna posibilidad de que alguien introdujera el condón en las
patatas fritas.
"Nos instalamos. Yo le di el saco a
mi hija y se comió la hamburguesa. Después empezó con las patatas y
en ese momento sacó el objeto de la bolsa, sin saber lo que era, y
me lo enseñó", aseguró.
Una portavoz de la cadena de
hamburguesas, Nicole Schowel, rechazó hacer cualquier comentario
sobre el asunto dado que hay abierta una investigación.