PERMUTA INMOBILIARIA, FLORECE EL TRUEQUE DE VIVIENDAS
Sumergidos en esta crisis cuya salida no parece siquiera
intuirse, el mercado inmobiliario vive tiempos oscuros. Tanto, que
algunas prácticas olvidadas, pero tan viejas como la humanidad,
vuelve a renacer. Es el caso del trueque, no solo de pequeñas cosas
o servicios, también el trueque de
viviendas.
Ocurre que quien quiere vender su piso no logra hacerlo a un buen
precio o que una familia con vivienda, pero que desea comprar otra,
no puede acceder a una hipoteca. Para ellos el trueque es una
opción, lo que en el sector inmobiliario
recibe el nombre de permuta.
Una permuta inmobiliaria es un contrato por el cual cada uno de los
contratantes intercambia con el
otro un inmueble de su propiedad. Ambos se obligan a
entregar el dominio de una vivienda para recibir otra.
El Código Civil en su artículo 1538
define la permuta como "un contrato por el cual cada uno de
los contratantes se obliga a dar una cosa para recibir otra".
Normalmente la valoración de los inmuebles no es idéntica, por lo
que en ese caso una de las partes también aporta dinero para
compensar la diferencia de precio. Eso implica que la permuta
también puede entenderse como una
forma de lograr liquidez: cambio mi casa por otra más
pequeña y ganó la diferencia de precio en metálico.
En lo que respecta al mercado inmobiliario español, según datos
de
Fotocasa de principios de 2011, el trueque se disparó de forma
considerable durante el año anterior, cuando
se registraron 17.000 propuestas de
trueque.
Legalmente, una permuta se realiza por el mero consentimiento de las
partes de la misma manera que sucede en cualquier contrato de
compraventa. Cuando la mitad o menos del precio que se paga por algo
es dado en dinero se configura una permuta; es
compraventa cuando más de la mitad
es dinero.
Según el Código Civil, en caso de ausencia de regulación específica,
la permuta se regula como una
compraventa, implicando trámites similares a los de la
compra de un piso (escritura pública, liquidación de impuestos o
inscripción en el Registro de la Propiedad).
¿Qué pasa si una de las casas está
hipotecada?
Puede pasar que a la hora del trueque, una o las dos viviendas
estén hipotecadas. La hipoteca puede ser cancelada o el
nuevo propietario puede subrogarse
a ella.
Entonces, el banco o caja debe aprobar una subrogación, una novación
con cambio de deudor o se tendrá que acudir a otra entidad dispuesta
a conceder una nueva hipoteca.
La aprobación dependerá de la solvencia económica del nuevo deudor. Fuente
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