La constante búsqueda del trabajo perfecto nos puede traer como
resultado un sentimiento de insatisfacción o de infelicidad y si no
nos damos cuenta de lo que tenemos y de cómo podemos sacar provecho
de ello, podemos caer en situaciones que podrían atentar en un
futuro con nuestra búsqueda de mejora, como la inestabilidad y la
rotación.
Define qué buscas y ve tras de ello
¿Qué es lo que buscamos en un empleo? Las necesidades de cada
persona son distintas. Aunque el sueldo elevado y las prestaciones
laborales son siempre el motor de búsqueda y de cambio, para mucha
gente es tan o más importante el tener un horario flexible, un
ambiente de compañerismo y por supuesto, un jefe comprensivo.
Les comparto el caso de una gran amiga mía, quien creyó haber
encontrado el trabajo “perfecto”: Un salario espectacular, unas
oficinas de lujo, excelente ubicación a sólo 10 minutos caminando
desde su casa y un horario por demás flexible. Duró cuatro días. ¿La
razón? Con el salario espectacular también venía incluido un jefe,
quien resultó ser una pesadilla y del cual no fue ni advertida. Como
este, podemos contar innumerables casos. Siempre habrá distintas
variables que nos desmotiven y nos empujen a bajar la guardia o a
presionarnos por querer cambiar a algo mejor.
Lo primero es tomar las cosas con la mayor calma posible. Piensa
siempre, según tus cualidades y gustos, en cuál es el área que te
quieres desempeñar y analiza más de una opción posible con la que
puedas sentar las bases para poder decidir qué te gustaría hacer.
Una autoevaluación sobre tus habilidades, intereses y prioridades
también te permitirá saber con qué herramientas cuentas para
enfrentarte al mercado laboral.
Una vez que te sientes seguro de quién eres y qué puedes
ofrecerle a un empleador, busca la empresa en donde quieras
trabajar. Hoy en día existen diferentes publicaciones en revistas y
a través de Internet, donde se enlistan las mejores empresas para
trabajar en México. Y aunque la información “de boca en boca”
siempre es útil, no necesariamente es fidedigna, ya que lo que para
unos puede ser “perfecto”, para otros no tanto. ¡Sé tú quien lo
decida!
Necesidad + insatisfacción = rotación
Por otro lado, entendemos que no todo es “miel sobre hojuelas”.
Muchas veces es una cuestión de necesidad la que nos impulsa a
aceptar un trabajo que pudiera no convencernos del todo por
innumerables factores. Cuando no tenemos empleo, la desesperación se
puede convertir en nuestro peor enemigo a la hora de elegir uno. El
aceptar un trabajo por necesidad puede proporcionarnos una cierta
tranquilidad inmediata sobretodo en el plano económico, pero en un
corto plazo esta tranquilidad puede convertirse en insatisfacción
cuando la búsqueda de crecimiento profesional sobrepasa a la
económica. Antes de aceptarlo busca el lado positivo de la situación
pero no olvides que siempre se debe empezar desde cero.
Si ya tienes un trabajo que te produce insatisfacción profesional
trata ante todo de sacar el mejor provecho de ello. ¿Qué puedes
hacer al respecto? Sé proactivo, propón ideas o mejoras para el
negocio, muestra disciplina, puntualidad, ganas de trabajar,
flexibilidad y paciencia; ¡en realidad las opciones son
interminables! El secreto está en saber descubrir las oportunidades
y el lado bueno de las cosas. Esto puede escucharse fácil, pero no
lo es, ya que culturalmente siempre esperamos que sea la empresa
quien haga algo por nosotros pero se nos olvida que somos nosotros
quienes tenemos el poder de fomentar cambios positivos dentro de una
empresa y por lo tanto enriquecer nuestro puesto.
Si las posibilidades se han agotado y si el desempeñar tu trabajo
te produce una gran insatisfacción, busca un cambio, eso si, siempre
de la manera más centrada posible. Todo trabajo tendrá situaciones
que no te van a gustar, el querer abandonar un trabajo a la primera
te generará presiones, inestabilidad y desconcentración. No olvides
que cada cambió se verá reflejado dentro de tu historial de rotación
profesional, que podría no ser muy bien vista por los ejecutivos de
recursos humanos a la hora de analizar tu currículum.
Si puedes evitar el cambiar de empleo una y otra vez,
mejor!
La rotación laboral no necesariamente es mala, de hecho, muchas
empresas valoran que un candidato tenga experiencia en empresas con
diferentes rubros y giros pero lo que puede llegar a perjudicarte,
es el hecho de mostrar poca estabilidad o duración en un puesto. Si
tomaste un empleo por necesidad es importante que siempre destaques
tus mayores logros en un puesto, por más corto que haya sido el
tiempo en
que
lo hayas desempeñado. Si la rotación o inestabilidad laboral se debe
a cuestiones únicamente monetarias, piénsalo dos veces y estudia los
“pros” y los “contra” de cambiar de trabajo únicamente por ambición.
Está comprobado que cuanto más ganas, más gastas, y esto produce un
nuevo sentimiento de insatisfacción pues el inconsciente trabaja
bajo la idea de que simplemente “ya no te alcanza.”
La realidad es que tener o no el empleo perfecto es algo
totalmente subjetivo. ¿Cómo sabes qué es un trabajo perfecto? Cada
uno de nosotros tiene la respuesta con base en experiencias
personales. Cada uno de nosotros busca satisfacer diferentes
necesidades o llegar a objetivos distintos. Lo importante es ver de
que manera podemos mejorar día a día dentro de nuestras labores para
lograr llegar a ello.
¡El trabajo perfecto se construye día a día!