El primer ministro ruso, Vladimir Putin, ha reconocido este
martes que hubo irregularidades en las elecciones presidenciales del
pasado domingo, en las que se impuso con más del 63% de los votos, y
ha reclamado que sean investigadas.
"Por supuesto, hubo violaciones",
ha señalado Putin, según recoge la agencia RIA Novosti. "Tenemos que
identificar todas ellas, eliminarlas y aclarar todo para todo el
mundo", ha defendido el primer ministro, que volverá al Kremlin para
un tercer mandato tras los dos ejercidos entre 2000 y 2008.
Ya el lunes, Putin había prometido a sus rivales en las
presidenciales que dará órdenes a la Comisión Electoral Central para
que se investiguen las supuestas
irregularidades que se habrían producido durante la jornada
electoral.
"Todavía no he hablado con (el presidente de la Comisión
Electoral Vladimir) Churov" pero "seguramente tendré una
conversación con él y le pediré que
analice exhaustivamente todas las posibles violaciones de
las que habéis hablado", señaló Putin.
El primer ministro se reunió con el líder del Partido Liberal
Demócrat
a,
Vladimir Jirinovski, el
multimillonario y candidato independiente Mijail Projorov y
el candidato socialdemócrata,
Sergei Mironov.
El único que no quiso asistir al encuentro con el primer ministro
fue el candidato comunista,
Guennadi Ziuganov. Éste había señalado el domingo que su partido
no reconocería los
resultados de los comicios, en los que fue el segundo más votado,
con el 17,19%.
Más votos que electores
Sin embargo, las presuntas irregularidades no se centran
exclusivamente en las ciudades más pobladas de Rusia. En el distrito
electoral 451, situado en Chechenia,
Putin consiguió 1.482 votos y Ziuganov tan solo uno. Además de tan
extraño resultado, este recuento destaca porque en esa
circunscripción solo había 1.389 personas registradas por lo que
Putin ganó con el 107% de los votos,
según publica este martes el diario
The New York Times.