Lo obvio no quita lo cierto: aun en tiempos de vacas flacas para
las discográficas, las estrellas de la música ganan fortunas.
Algunos días atrás era Adele la que mostraba su "modesta" mansión,
ubicada al sudeste de Inglaterra, un cómodo hogar de más de 8
millones de euros.
Otra estrella pop que aprovecha su buen momento para invertir en
inmobiliario es el joven Justin Bieber, quien acaba de cumplir 18
años. Su nueva adquisición está ubicada en Hollywood y cuenta con
una vista privilegiada.
Entre las características principales de su flamante casita, se
destacan los ventanales, salones de gran tamaño, pileta, gimnasio,
sala de masajes e incluso un mini cine. Eso sin mencionar las cinco
habitaciones y los nueve baños que se pueden hallar a través de sus
diferentes espacios.
La habitación principal, además, cuenta con un spa integrado. El
sitio
starpulse.com dio a conocer las imágenes de esta mansión de
lujo, que costó unos 11 millones de dólares.