"Es un día negro para nuestro país, todos los belgas comparten
nuestra inmensa tristeza, no hay palabras para expresar lo que
sentimos. Vista la amplitud de la catástrofe y la emoción que
suscita, el Gobierno ha decidido que habrá un día de luto nacional",
declaró en rueda de prensa el primer ministro de Bélgica,
Elio Di Rupo, antes de partir hacia Suiza. Di Rupo ratificó
la cifra de 28 muertos en total, de los cuales veintidós son menores
y cuatro son profesores o monitores, además de los dos conductores
del vehículo.
Indicó que hay 24 heridos, algunos
de gravedad, entre ellos tres niños que están en coma, y
confirmó que diez de los menores que viajaban en el autobús eran de
nacionalidad holandesa, uno era polaco y otro alemán. También
destacó que se desplazará a Suiza un equipo de siete expertos de la
división de identificación de víctimas de la Policía federal belga.
La titular belga de Sanidad,
Laurette Onkelinx, precisó al término de un Consejo de
Ministros extraordinario que los heridos son atendidos en seis
hospitales de la región. "Muchos se encuentran todavía en estado
grave, tres de ellos están en coma, presentan lesiones cerebrales y
torácicas", explicó.
Di Rupo señaló igualmente que, según las informaciones de las que
disponen, "no había problemas" en el autobús siniestrado, el cual
había pasado un control técnico el pasado octubre. "La empresa de
transporte también responde a todas las condiciones requeridas. Los
conductores también habrían respetado los tiempos de reposo y de
circulación requeridos", apuntó.
Elio Di Rupo viaja hacia Ginebra junto al viceprimer ministro y
responsable belga de Finanzas, Steven Vanackere; el titular de
Defensa, Pieter De Crem, y el presidente de la región de Flandes,
Kris Peeters. Los familiares de las víctimas partieron entorno a las
12.00 GMT hacia Suiza a bordo de un avión fletado por el Ministerio
de Defensa.
Una de las niñas supervivientes, que logró contactar brevemente con
su padre por teléfono, explicó que escuchó un gran choque en la
oscuridad y que "todos los asientos
salieron volando", detalla el diario Le Soir. La
menor, de 12 años, quedó atrapada en dos butacas tras el impacto y
sufre fracturas en las dos piernas y un brazo.
Tragedias recientes
Esta tragedia se suma a otras que ha vivido Bélgica en fechas
recientes, aunque siendo de otro tipo bien distinto. Cabe recordar
el atentado ocurrido a principios de diciembre de 2011 en Lieja,
donde un hombre abrió fuego en el centro de la ciudad dejando cinco
muertos y un centenar de heridos. También en agosto del año pasado,
una tormenta provocó la muerte de cinco personas durante un festival
de música. Hubo también 60 heridos.