Los dueños de mascotas deben poner atención a las demostraciones
exageradas de cariño hacia sus animales.
Según un estudio publicado por el diario inglés Daily Mail, el
contacto con una mascota enferma puede traer problemas a la salud
humana.
Entre los casos relatados por el periódico, está el de dos
propietarias de gatos que besaron a sus animales algunos días antes
de que ellos murieran. Las dueñas fueron internadas con enfermedades
respiratorias relacionadas con bacterias encontradas en la boca de
los felinos.
El estudio, publicado originalmente en la revista Clinical
Infectious Diseases, destacó el peligro que puede representar el
contacto físico de una persona con una mascota en sus últimos días
de vida.
"Sospecho que eso pasa con más frecuencia de la que imaginamos",
afirmó el médico Joseph Myers, del hospital Summa Akron City, en
Ohio, Estados Unidos.
Durante la investigación, los científicos confirmaron que el cuadro
clínico de las pacientes estaba relacionado con la bacteria
Pasteurella Multocida, transmitida por mordidas y arañazos de los
animales que causan infecciones cutáneas. Según el médico, un 80% de
los gatos y un 60% de los perros la poseen. Las infecciones también
pueden ocurrir cuando los animales de compañía muestran su amor al
lamer o besar a su dueño.
Con sistemas inmunológicos más débiles, los bebés y los ancianos
tienen más probabilidad de contraer enfermedades y sus cuerpos
podrían ser
incapaces de combatirlas. Sin embargo, las mujeres mencionadas en
los estudios eran saludables antes de las infecciones. Los síntomas
que presentaron fueron fiebre, escalofríos, dolor de garganta y
dificultad de deglutir y respirar. El problema fue combatido con
antibióticos y las pacientes se recuperaron en pocos días.
El veterinario Anthony J. Smith, que coordina un hospital de
animales en California, no se mostró sorprendido. "Hay un aumento en
la proximidad entre las personas y sus animales de compañía. Los
dueños desean que los animales disfruten de los mismos servicios que
cualquier otro miembro de la familia", destacó Smith.
"Al besar a tu gato o perro y al compartir los mismos utensilios con
él, pones a tu salud en riesgo. Esas probablemente no son las
mejores ideas desde una perspectiva de salud humana", agregó el
doctor.