Lejos de escandalizarse, Robert contó que su
padre le pidió que la próxima vez lo llevara con él y claro que el
hijo accedió complacido.
El actor agregó además sentirse muy cercanos a
sus padres ya que siempre lo apoyan en todo lo que él decide.
Al parecer, el ídolo del momento de los
adolscentes del mundo no encuentra paz en casi ninguna parte del
planeta. Sin embargo, cuando llega al club nocturno situado en
Berlín dice sentirse a salvo del acoso de su fan y fundamentalmente
de los paparazzis.
Consultados los dueños del club nocturno dijeron
al diario The Sun: "Robert
se volvió un gran fan de nuestro club porque aquí no se siente
acosado por todos sus seguidores".
Y esta misma fuente agregó en tono chistoso:
"Además es perfecto para el club ya que, especialmente en Halloween,
las personas disfrazadas de vampiros abundan y el mito sobre los
chupa sangre es muy común en el mundo del fetichismo".