El Gobierno de Uruguay prevé comenzar a plantar marihuana en
septiembre tras la aprobación de la ley que regulará la producción y
venta de cannabis, según informaron fuentes oficiales.
La cosecha de marihuana se realiza seis meses después de
plantada, por lo que estaría lista para comienzos del año
próximo. "Regulando de la forma que estamos proponiendo el
mercado de la marihuana, vamos a lograr horadar el desarrollo a
futuro del mercado de otras drogas", dijo el secretario general
de la Junta Nacional de Drogas, Julio Calzada,.
El Gobierno del izquierdista José Mujica anunció el miércoles
que legalizará la comercialización de marihuana dentro de un
plan de 15 medidas para combatir la mayor criminalidad
registrada en los últimos meses, pese a que Uruguay es uno de
los países más seguros del continente. La normativa deberá ser
aprobada por el Congreso, donde el gobernante Frente Amplio
tiene mayoría en ambas cámaras.
El Estado descartó estar
montando una red para comercializar la droga y dijo que
canalizará la distribución mediante comercios privados
controlados. "La idea central del Poder Ejecutivo es que el
Estado tenga una fuerte presencia en la regulación de la
producción. Inicialmente nos inclinamos por una regulación y
producción en el ámbito propio del Estado", dijo el funcionario.
Uruguay prevé imponer un consumo máximo de 30 gramos
mensuales por persona, a través de un registro que buscará
evitar el "narcoturismo" y el mercado negro. "La idea es que
solo se le venda a nacionales, algo por lo que Holanda ha
desandado parte de su camino después de muchos años de
dificultades con países de su región", expresó Calzada.
En Uruguay existen unos 75.000 personas que consumen
marihuana al menos una vez al mes y el Gobierno estima que
deberá producir 27.000 kilos cada año, algo que hará en un
espacio de unas cien hectáreas que aún no se ha dado a conocer.
Calzada agregó que la regulación permitirá controlar la calidad
de la droga consumida, algo que no es posible realizar
actualmente. Dijo, además, que la producción podrá servir para
elaborar medicinas oncológicas.
El Gobierno ha dicho que su idea no es obtener ganancias de este
negocio, aunque prevé gravar la venta y destinar los impuestos a
la rehabilitación de adictos.

Críticas
La propuesta fue bien recibida por activistas a favor de la
legalización del cannabis, aunque éstos consideraron que el
contexto no es el más adecuado. "Nos parece criticable que esta
medida haya sido presentada en el marco de un paquete general de
seguridad. Para nosotros la legalización de la marihuana es un
ataque directo al narcotráfico, que se sustenta en la política
prohibicionista que incluso Estados Unidos reconoció que ha
fracasado", dijo Martín Collazo, integrante de la organización
Prolegal. Collazo señaló además que esperan que en la discusión
parlamentaria se agregue la posibilidad del autocultivo, algo
que por el momento no está contemplado por el Gobierno.
Sectores de la oposición están en contra de la medida
anunciada. La diputada Ana Lía Piñeyrúa, del derechista Partido
Nacional, dijo a Reuters que existen "enormes dudas de cómo se
va a instrumentar" la legalización. "La sola idea a nosotros, y
a mí en particular, me provoca rechazo. (...) No soy partidaria
de liberalizar la comercialización porque si no hemos podido
controlar otras cosas, menos vamos a poder controlar esto",
dijo.
La parlamentaria añadió que tanto el presidente de Colombia,
Juan Manuel Santos, como el ministro del Interior de Venezuela,
Tareck el Aissami, han pedido que Uruguay no tome una medida
unilateral de esta naturaleza porque el narcotráfico se debe
combatir a escala regional. Fuente