Código del vestido. Es la restricción más común
en todo el planeta. En Qatar no se admiten
transparencias o dejar a la vista hombros o
rodillas y en el Vaticano rigen normas similares. La localidad de
Castellamare di Satabia, al Sur de Nápoles (Italia), ha prohibido
las minifaldas,
escotes y vaqueros demasiado bajos. La multa es
de 300 euros. En Capri están vetadas las sandalias ruidosas (por
ejemplo, las de suela de madera)
Con zapatos. En Carmel, California, donde
Clint Eastwood fue alcalde, está prohibido que
las mujeres lleven
tacones altos (aunque raramente se ponen
multas). En Grecia también se prohibe entrar con tacones altos en la
Acrópolis, debido al daño que causan al suelo.
Una leyenda urbana dice que en el pueblo de Blythe (California)
solo están autorizados a llevar botas de vaquero quienes acreediten
ser dueños de un mínimo de dos vacas.
Corte de los vaqueros. Trae de cabeza a las
autoridades estadounideneses y por eso en algunos sitios no permiten
más que tres centímetros por debajo de la cintura. Quien los
sobrepase puede exponerse a multas de hasta 1000 dólares, como
Forest Park, en Georgia. Delcambre, en Los Ángeles, fue la primera
ciudad que penalizó la práctica de llevar a la vista la ropa
interior.
Cazar a Bigfoot. Hay diversidad de leyes
respecto a cazar a los Bigfoot, nombre de un animal mitológico,
también conocido como Sasquatch. En Texas está permitido mientras
que en Washington puedes acabar con una condena de hasta cinco años
de prisión. Da igual que los científicos opinen que no existe.
Palabrotas.Virginia Beach, en su búsqueda de
promocionarse como destino
turístico familiar, impone multas de hasta 250 dólares por
palabrota en público. Hay normas similares en los estados
australianos de Queensland o Victoria. En Long Beach (California,
Estados Unidos) las palabrotas están prohibidas, pero solo en las
pistas de mini-golf.
No escupir.Esta penado escupir en público en
ciudades tan distintas como
Barcelona, Singapur, Vancouver o Dodge City. En Burlingame
(California) también está prohibido escupir en toda la ciudad,
excepto en el campo de beisbol.
Mascar chicle, tirar de la cadena. Singapur es
una de las ciudades con más leyes imprevisibles. Arrojar un papel al
suelo te puede costar 1000 euros y no tirar de la cadena de un baño
público sale por unos 500.
No se puede fumar en público ni vender chicle. Además, éntre los
posibles castigos, destaca golpear al infractor con un bastón.
No disparar a los cactus. En Arizona (Estados Unidos)
cortar, maltratar o disparar a un cactus te puede salir caro. La
variedad Saguaro está en peligro y pueden caerle 25 años de cárcel a
quien la maltrate. En 1982 un hombre murió tras disparar a un cactus
que se le cayó encima.
No a las llamadas de broma. Algunas zonas de
Estados Unidos no toleran las bromas telefónicas. En Luisiana, hacer
pedidos en nombre de otra persona sin que ella lo sepa puede
acarrear entre una multa de 500 euros y seis meses de cárcel.
Anti-confeti. En Mobile, Alabama, se prohibe el
uso de confeti por la dificultad para limpiarlo. Otras muchas
ciudades han prohibido los Silly String, esos sprays de los que
salen metros de cuerda de colores. En este sentido, la ciudad de Los
Ángeles pone multas de hasta 1000 dólares, pero solo en el día de
Halloween.