El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha asegurado esta
mañana que su departamento trabaja para llevar a cabo una reforma de
Reglamento de la Circulación dirigida a “limitar” la circulación de
las bicicletas por la aceras, como ya adelantó EL PAÍS en una
entrevista en exclusiva con María Seguí, y a obligar a los ciclistas
al uso del casco, incluso en vías urbanas, ya que ahora solo deben
ponerse esta protección en vías interurbanas.
"El mismo riesgo para su integridad existe para el ciclista
cuando está conduciendo en ciudad que cuando está conduciendo en
vías interurbanas", ha subrayado.
"La acera es para los peatones", ha señalado el ministro al ser
preguntado sobre la reforma. "La tendencia general" que se impondrá
por ley es la "eliminación de la conducción de los ciclistas por las
aceras", aunque ha matizado que "limitación" no quiere decir
"exclusión", ya que "la casuística es variada" y existen aceras con
carriles bici especialmente habilitados para este tipo de vehículos.
Y ha apostillado que “no hay nada cerrado”. La intención es poder
tener aprobada la reforma para finales de año para que entre en
vigor el año que viene.
El 1% de los conductores que fueron sometidos a un control de
alcohol durante la campaña especial de Tráfico, entre el 9 y el 15
de julio, dio positivo. En total, los agentes de la Guardia Civil
realizaron 232.000 análisis. Además, un 56% de conductores dio
positivo por drogas, el 90% por cannabis y cocaína, de los 101
análisis que los agentes hicieron entre quienes habían dado negativo
por alcohol pero presentaban alguna sintomatología que indicara que
podían haber consumido alguna sustancia psicoactiva. “Los guardias
civiles tienen un magnífico ojo clínico”, ha destacado el ministro
del Interior, Jorge Fernández Díaz, durante la presentación de los
datos, a la que también ha acudido la directora de Tráfico, María
Seguí.
Entre los positivos por drogas, 56 personas, hay solo un imputado
por un delito contra la seguridad vial, que se enfrenta a penas de
entre tres y seis meses de prisión. El resto recibirán una sanción
administrativa de 500 euros de multa y la detracción de seis puntos
del permiso de conducir.
En lo que va de año, 2.259 conductores han sido sometidos a un
control antidrogas y, de ellos, 1.304 han dado positivo. Aunque
Fernández ha reconocido que 101 controles en una semana no son
muchos, espera que a finales de año se llegue a los 10.000.
La convocatoria de Fernández llegó ayer hacia las ocho y media de
la tarde. Y no por los canales habituales, es decir, a través del
Ministerio del Interior o de la Dirección General de Tráfico, sino
que el acto al que acudía el ministro figuraba en la agenda de La
Moncloa, una convocatoria muy inusual en un departamento, el de la
DGT, que suele anunciar sus actos con antelación suficiente.
Tampoco la presencia del ministro fue usual. Los datos sobre
campañas que duran una semana se transmiten habitualmente a través
de una nota de prensa. En esta ocasión, Interior convocó a los
periodistas, a las 10.30, para informarles -sin la
habitual presentación en Powerpoint de la que tanto gusta la DGT- de
los resultados de la campaña. Media hora antes, un centenar de
agentes de la Policía Nacional se manifestaba frente al complejo
policial de Canillas en Madrid, donde se celebraba el acto de
presentación de nuevos agentes para la capital, presidido por el
director general de la Policía, Ignacio Cosidó, y al que esperaban
que asistiera el ministro del Interior, que finalmente ha acudido la
rueda de prensa de Tráfico.
La presentación del balance de siniestralidad en la carretera
hasta el 15 de julio fue el otro punto que el ministro del Interior
destacó para justificar la convocatoria: en lo que va de año, han
perdido la vida –con datos a 24 horas- 687 personas, 75 menos que en
2012. Sin embargo el 15 de julio nunca suele ser utilizado como
fecha de referencia para presentar balances de muertos por accidente
de tráfico. Además, este dato se puede consultar sin ningún tipo de
problema y con una actualización diaria en la web de la DGT.