Ayer por la tarde en Sálvame ocurrió algo raro y alarmante. Como
cada tarde, vaya. Pero en esta ocasión fue distinto porque entraba
en juego la salud de la 'Princesa del pueblo', Belén Esteban, que
casi se desmayó por una subida de azúcar.
Todo transcurría con normalidad entre cotilleos y griterío cuando
de pronto la co-presentadora interrumpió a Jorge Javier entre
susurros y con voz de cordero degollado para decirle
"me estoy mareando, ¿puedo salir fuera?". En ese momento la cámara
captó a una Belén derrotada y dolorida. A punto de llorar y
cubriéndose la cara… un dramón, vamos.
Los colaboradores, por lo visto también expertos en primeros
auxilios, gritaban: ¡dadle agua!, ¡dadle aire! pero Kiko Hernández
con cierta sensatez decidió sacar a su compañera del plató. Eso sí,
con la silla arrastras ya que si andaba, se desmayaba según ella
misma dijo.
El jamacuco era importante puesto que, a pesar de estar fuera de
plató, los avispados directores del
programa dejaron los micros abiertos y oímos llorar a Belén que
sollozaba "mi cabeza, mi cabeza"; en ese instante de
incertidumbre, todos los compañeros discutían sobre si había sido
una subida o una bajad
a
de azúcar.
Rosa Benito vio la luz: "El
arroz sube mucho el azúcar por el almidón, ¿cuántos platos ha
comido?". "Dos o tres" respondía Mila. Total, que la
Esteban, como siempre, se harta en las comidas y luego nos cuenta el
cuento de que su azúcar es "emocional" y se dispara por el estrés
que soporta… De hecho hace unos meses tuvo un episodio similar en su
domicilio.
Al final de la divagación de los compañeros,
Jorge Javier irrumpió de nuevo en
plató al grito de "que venga un médico, ¡ya!" y todo el
culebrón se fue a pique porque, tras haber vendido la carnaza,
pusieron súbitamente un video sobre el hijo de la Jurado. Al volver
del vídeo, parecía que Belén ya estaba mejor…