Varios eran los proyectos en los que estaba embarcada Whitney
Houston antes de que la muerte la sorprendiera en la bañera de su
hotel. Uno de los más importantes era Sparkle, la cinta que iba a
suponer su regreso a la gran pantalla. El trágico fallecimiento de
Houston no afectará a la película que, según han confirmado los
productores, mantiene su fecha de estreno ya que la cantante y
actriz dejó grabadas todas sus escenas antes de morir.
Sparkle es el remake de una cinta
musical de 1976 que relataba la historia de las míticas The Supremes.
Al igual que el éxito de hace pocos años Dreamgirls -con la
que Jennifer Hudson ganó
el Oscar-, la cinta narra el ascenso a la cima de las tres hermanas
Williams. Unas jóvenes que comenzaron a cantar en su coro de su
iglesia en Harlem en la década de los cincuenta hasta convertirse en
un grupo de éxito.
Una meteórica carrera hacia la cima que influirá decisivamente en
sus vidas personales. En la cinta
Houston interpreta a Emma, la madre de la protagonista a la
que da vida Jordin Sparks,
la ganadora más joven del concurso American Idol.
"Como todos los que la conocían y la amaban, estamos
conmocionados y tristes. El mundo ha perdido un talento
incomparable. En este momento nuestros pensamientos están con su
hija, su familia y sus amigos", dijo el portavoz de Sony
Steve Elzer, en nombre del
estudio que mantiene la fecha de estreno de Sparkle para el
17 de agosto.
Una cinta que, sin pretenderlo, se ha convertido en un homenaje a
la malograda diva. "Habría sido su gran, gran regreso, está
brillante en la película. Estaba enorme y yo estoy en estado de
shock", comentó el productor ejecutivo
Howard Rosenman en
declaraciones a The Hollywood Reporter.
Sparkle iba a suponer el regreso de Houston al mundo del cine
tras varios años alejada de las cámaras. De hecho, la cantante no
aparecía en una
película desde que en 1996 protagonizó junto a
Denzel Washington el drama
La mujer del predicador. Un año antes apareció en
Esperando un respiro, un drama con toques de comedia dirigido
por Forest Whitaker en el
que compartió planos con Angela
Bassett y Wesley Snipes.
Pero sin duda su gran éxito fue El guardaespaldas la cinta
con la que en 1992 debutó en la gran pantalla y que protagonizó
junto a Kevin Costner. Una
película que, aunque fue vapuleada por la crítica sin piedad,
cosechó un gran éxito de taquilla -más de 400 millones de dólares- e
incluso estuvo nominada a dos Oscar. Además, su tema central, I
Will Always Love You fue número uno en todas las listas. Una
canción que desde el sábado pasado, no ha parado de sonar en medio
mundo.