"Han sido muy malas noticias, después de tres años (desde que se
presentó la petición). Tanto tiempo
nos está consumiendo", dijo entre lágrimas la esposa del
condenado, Tania, quien tenía muchas esperanzas en que el recurso
fuera admitido.
Por su parte, el abogado de Ibar,
Benjamin Waxman, ha expresado su
"profunda decepción" por la decisión, adoptada después de
que el juez hubiera aplazado en tres ocasiones previas esta
crucial cita argumentando
que necesitaba más tiempo para estudiar los argumentos del abogado.
Waxman anunció, además, que recurrirá la resolución ante el
Tribunal Supremo de Florida,
una gestión que debe realizar en un
plazo de treinta días y cuya respuesta por parte de esa
instancia judicial podría tardar
"dos o tres" años en emitirse, según explicó el propio
abogado.
Ibar, de padres vascos emigrados en los años 70 a los Estados
Unidos, no acudió a la vista celebrada de Fort Lauderdale, en el
norte de Miami, y está preso en un penal de Rainford, en Starke
(Florida), desde 2000, año en el que fue condenado a la pena capital
por un triple asesinato cometido en 1994 en este estado del sur de
Estados Unidos.
El condenado, que también tiene la nacionalidad estadounidense, ha
mantenido su inocencia desde el primer día que fue identificado como
sospechoso del triple crimen,
sin que ninguna prueba física le conecte con el asesinato de
Casimir Sucharsky, dueño de un club nocturno, y dos
mujeres, Sharon Anderson y
Marie Rodgers.
Uno de los principales argumentos de la defensa de Ibar era que las
imágenes de vídeo captadas por una cámara de seguridad en el momento
de los hechos eran "borrosas y de
pobre calidad" y no ofrecían fiabilidad para identificar a
la persona que aparece, según testificó un experto facial en una
audiencia de 2009.
Las piezas del vídeo fueron utilizadas por el Estado como pieza
central para solicitar la pena máxima en el juicio en el que Ibar
fue representado por un abogado de oficio,
Kayo Morgan, quien
reconoció posteriormente que su defensa fue muy deficiente y cometió
graves errores.
"Estamos desolados"
Según comentaron sus familiares tras conocerse la noticia, el
condenado estaba este sábado muy nervioso y desconfiado pese a los
ánimos que recibía de su abogado y su entorno, que confiaban en que
el juez le diera la oportunidad de repetir el juicio dada la
contundencia de los argumentos presentados.
"Me he quedado bastante desolada.
Primero porque hayan denegado la moción y segundo por la forma en
que se ha hecho: en tres minutos le han entregado al abogado la
denegación", lamentó la cónsul de España en Miami, Cristina Barrios,
quien también acudió a la audiencia. En cualquier caso, "no me da la
impresión de que sea un caso cerrado. Para nada", añadió. "Tenemos
ahora una apelación al Supremo
y seguiremos peleando. Eso es seguro", insistió.