Todo está en la mente. Nuestra actitud ante las cosas, cambia las
cosas. Y también frente a la enfermedad. Por ejemplo, la autoestima
tiene a veces las propiedades y
virtudes de una medicina.
El catedrático de Ciencias de la Conducta de la
Universidad de Oviedo, José Antonio Flórez, asegura que "la
autoestima es la auténtica medicina contra el envejecimiento". Una
autoestima alta puede servir como
protector contra enfermedades neurodegenerativas, como el
Alzheimer.
O en sentido contrario, "la baja autoestima supone un
caldo de cultivo adecuado para que
se potencie el envejecimiento patológico". Se trata pues de
reforzar la autoestima y potenciar su uso como "medicamento".
La ecuación de autoestima, felicidad y salud se dirige especialmente
a las personas mayores, ya que éstas se ven frecuentemente afectadas
por depresiones o situaciones de baja autoestima, provocadas por
la soledad, el aislamiento o los
estereotipos asociados a la edad.
Mayores y depresión
La
crisis afecta de un modo distinto, más silencioso, a los mayores.
Según Flórez, el actual contexto de recesión agrava la situación, ya
que los mayores actúan como
"amortiguadores silenciosos de la crisis".
Así padecen la angustia por la incertidumbre a la que deben hacer
frente sus hijos y nietos. Esta situación
es más palpable el caso de las
mujeres, que tienen "sensores más potentes en cuanto a la
conflictividad familiar".
José Antonio Flórez estima que la sintomatología depresiva
ha aumentado en torno al 3% en España a raíz de la crisis.
Así, "este parece un momento adecuado para potenciar la
autoconfianza para prevenir enfermedades y contribuir ala
longevidad".
El catedrático de Ciencias de la Conducta de la Universidad de
Oviedo dio cuenta de todas estas claves en la presentación de una
nueva edición del programa
'Autoestima, felicidad y salud' que
organiza el Ayuntamiento de la capital ovetense.