Recientemente, Kevin Drum, un blogger que escribe sobre el
quehacer político en la revista Mother Jones, escribió su pequeña
travesía para encontrar el precio promedio de la leche en Internet.
Durante la búsqueda encontró que existían sitios que brindan
respuestas muy concretas, pero absurdas y evidentemente falsas,
otros que simplemente no daban la respuesta, algunos más con datos
antiguos e imprecisos y algunos muy puntuales y correctos, además de
brindar información adicional.
De ahí que reflexionara sobre las aportaciones cognitivas de
Internet, a lo que lanzó una hipótesis aventurada, pero que parece
ser digna de estudio.
“Internet hace a la gente tonta más tonta y a la gente
inteligente más inteligente.” Sentenció.
Aseguró que si las personas no saben cómo usar Internet o la
formación que les permita hacer preguntas correctas en un mundo de
información.
De hecho en la forma de formular las preguntas una y otra vez hasta
llegar a las respuestas más convincentes o veraces es la técnica más
importante.
De hecho al final ilustra como cómo la pregunta “¿Cuánto cuesta
el galón de leche?” ofrece una respuesta erronea, mientas que la
búsqueda”El precio de la leche” da el precio promedio más
aproximado.
“Si usted no sabe cómo usarlo, o no tienen la formación para
hacer las preguntas correctas, usted terminará para arriba con la
cabeza llena de disparates. Pero si usted sabe cómo usarlo, es una
riqueza inagotable de información”, continuó.
Y advirtió que Internet podría estarse convirtiendo en “un
importante motor del crecimiento de la desigualdad cognitiva”.