Los Giants, que se hicieron de su
cuarto título de Super Bowl
en la historia de la franquicia, repitieron la hazaña de derrotar a
los Patriots en una final de la Liga Nacional de Fútbol Americano
(NFL) como sucedió hace cuatro años, en la XLII Super Bowl, que se
disputó en Glendale (Arizona).
Esta fue la primera Super Bowl en la que se ven las caras dos
quarterbacks que previamente han ganado el título de
Jugador Más Valioso (MVP) en partido de final de la NFL,
con Tom Brady por los
Patriots que buscaba su tercer premio y el cuarto título para su
equipo.
Casi al inicio del primer cuarto los números empezaron a moverse
cuando los árbitros marcaron una
infracción a Brady, que no encontraba a ningún receptor
desocupado, hizo un envío de 50 yardas, que fue calificado como
intencional sólo para evitar un sack, y debido a que estaba
en la zona de anotación fue penalizado con dos puntos.
Manning se encargó de
reforzar la ventaja con envío de dos yardas a su receptor favorito,
el puertorriqueño Víctor Salsa
Cruz, quien puso el balón en la zona de anotar, y el equipo
de Nueva York aumentó a 9-0 su ventaja en el marcador.
Pero la respuesta de los Patriots no se hizo esperar y en el
segundo cuarto Brady puso el balón en posición de anotar y su
pateador Stephen Gostkowski anotó gol de campo de 29 yardas para
reducir la desventaja a 9-3.
Emocionante victoria
A falta de solo 15 segundos para
el término de la primera parte del partido, Brady completó
un avance de 96 yardas en 14 jugadas, nueva marca en un partido de
Super Bowl, para hacer un envío de cuatro al corredor Danny Woodhead,
quien puso el balón en la zona de diagonales, y con el punto extra
de Gostkowski, los Patriots remontaron el marcador 10-9.
De regreso del descanso, el ataque de los Patriots continuó y
nuevamente Brady fabricó ocho jugadas para 79 yardas, e hizo un
envío de 12 a su receptor preferido, el ala cerrada puertorriqueño
Aarón Hernández, para
anotación, con el que mejoraron su marcador a 17-9.
Pero ahí comenzó de nuevo el
calvario y la falta de acierto de los Patriots para haber
conseguido la anotación que les hubiese permitido asegurar el
marcador y no permitir la reacción de los Giants, no lo hicieron y
la historia se repitió como en el 2008.
El momento decisivo fue
cuando Brady, después que la
defensa de los Patriots no había permitido a los Giants
reaccionar en la siguiente posesión tras la anotación de los
Patriots, mandó un envió que le fue interceptado.
Los Giants lo aprovecharon
para conseguir gol de campo de 38 yardas del pateador Lawrence Tynes
para acercarse con el parcial de 17-12. Aprovechando la eficiencia
de Tynes, el equipo lo mandó nuevamente a intentar gol de campo,
esta vez de 33 yardas, que acertó, y puso números de 17-15.
Pero la remontada final
y recuperación del control de las acciones de los Giants se dio
restando 59 segundos para el final
del tiempo reglamentario, cuando Bradshaw corrió seis yardas para
poner el balón en las diagonales y el marcador 21-17 para el equipo
de Nueva York.
Brady intentó en los últimos 35 segundos el
pase milagroso que no
llegó porque antes habían tenido todas las oportunidades para ganar
el partido y no las supieron aprovechar.
Algo que sí hizo Manning, que terminó con 30 de 40 pases
completos para 296 yardas con un pase de
touchdown, al
puertorriqueño Cruz, que celebró su anotación a ritmo de salsa en
honor de su abuela, que le enseñó los pasos.
Mientras que el quarterback de los Patriots, Brady, completó 27
de 41 envíos, con dos envíos de anotación, uno de ellos al boricua
Hernández, y tuvo un pase interceptado.