Tuberías exteriores:Las más expuestas a los efectos
del frío, son las que más hay que prevenir. Para las tuberías que se
encuentran sin embutir dentro de la pared: Hay que descongelar
lentamente por que en caso de haberse roto la tubería se inundaría
la habitación. Se puede calentar el tramo congelado con un secador
para pelo o estufa de aire caliente, al elevar la temperatura
ambiente aumentará la temperatura de la tubería. Otra opción es
utilizar trapos calientes o bien mojados en agua caliente o
calentados sobre una estufa. Tuberías
interiores: Dificilmente sufren congelación a menos que el
clíma sea extremo. Vuelque agua hirviendo por los desagües hasta que
note que circula. Y mucha paciencia.
Reventón de tuberías:
Si al descongelarse la tubería verifica que se ha producido un
reventón en la tubería, proceda de la siguiente manera: Cierrar la
llave general de corte de agua de toda la casa y a vaciar todas las
tuberías. Si puede localizar el reventón por que fue en una tubería
exterior atar un trapo a su alrededor y llamar al fontanero. Si la
tubería reventada pertenece a la parte de afuera de la casa, con
cerrar la llave de paso del exterior solucionara el problema hasta
que llegue el fontanero al mismo tiempo que sigue disfrutando del
agua en el interior de su casa.

Prevención:
Si decide salir de fin de semana, será conveniente que antes
cierre la llave de agua general de toda la casa y vacié las cañerías
para que no quede agua en su interior. De esta forma por más que
haga mucho frío las tuberías no tendrán agua para congelar. Cuando
regrese abra el agua y cierre los grifos que habían quedado
abiertos. La sal es un gran aliado, tiene la cualidad de retrasar el
punto de congelación de agua. Echar cada tanto en las cañerías de la
casa puede ser una forma de prevenir.