Las familias numerosas que contraten a trabajadores domésticos
tendrán una bonificación del 45% de las
cotizaciones a la Seguridad Social,
según la Orden de Cotización
para 2012 del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, y para los
que empleen a trabajadores
domésticos discontinuos habrá una
bonificación del 20% de las cuotas.
Esta rebaja de cuotas se aplicará sin excepciones, tanto si se
dio de alta al trabajador discontinuo en el anterior régimen
especial de empleados del hogar o como si se ha hecho en el actual
Sistema Especial del Régimen
General.
En el caso de los empleados de hogar fijos se mantiene el 20% de
bonificación, pero solo cuando las
altas sean desde el 1 de enero y la persona no hubiera
estado en alta en el Régimen Especial, entre el 2 de agosto y el 31
de diciembre de 2011.
El Ejecutivo ha adoptado esta decisión después de que durante
enero, primer mes desde el
inicio de la integración, solo se incorporaran
11.398 personas, un 3,9%
del total registrado en el anterior Régimen Especial de Empleados
del Hogar.
Menos cuotas de los nuevos funcionarios
En la orden se establece también que para los funcionarios
públicos se reduce en un 50% la cuota empresarial a la Seguridad
Social por contingencias comunes de quienes hubiesen ingresado en su
respectiva administración a partir del 1 de enero de 2011.
"Con el nuevo texto normativo, el Gobierno trata de
completar y dinamizar el proceso de
integración del Régimen Especial de Empleados de Hogar en
el Régimen General", dada "la escasa repercusión que estaba
teniendo", señala Empleo.
Trabajadores agrarios y mayores
La orden ministerial fija también la
reducción de la aportación
empresarial -entre 6,15 y el 8,10 puntos- en el caso de
trabajadores agrarios asalariados
del Régimen General, siempre que la base de cotización no supere la
cantidad establecida como límite, en cuyo caso, la reducción sería
proporcional.
Asimismo, se regulan las bonificaciones para el mantenimiento del
empleo y la igualdad de
oportunidades de los trabajadores mayores de 60 años; y las
reducciones para el mantenimiento del empleo para los de 59 o más
años.