Reid informó de que retrasará la votación,
programada para el próximo martes,
hasta que el Comité Judicial del Senado avance más en un acuerdo
sobre la polémica medida. "Hemos logrado buenos progresos en los
debates que hemos celebrado en los últimos días, y soy optimista en
cuanto a que podamos llegar a un acuerdo en las próximas semanas",
dijo Reid en un comunicado.
Reid, además,
había recibido una carta el pasado 13 de enero firmada por seis
senadores -cinco republicano y uno demócrata- que le urgía al
aplazamiento de la Ley hasta que fuera debatida y enmendada en
algunos puntos.
"No hay ninguna razón por la que las cuestiones legítimas
planteadas por muchos acerca de este proyecto de ley no se puedan
resolver. La falsificación y la piratería
ha costado a la economía de Estados
Unidos miles de millones de dólares y miles de puestos de trabajo
cada año. Sólo la industria del cine produce más de 2,2 millones de
empleos", añadió el líder demócrata.
El proyecto PIPA en el Senado, o SOPA
en la Cámara de Representantes,
obligaría a los motores de búsqueda, proveedores de dominios y
empresas de publicidad estadounidenses a bloquear los servicios de
cualquier página web del mundo que esté bajo investigación del
Departamento de Justicia estadounidense por haber publicado material
bajo derechos de autor. Ello ha suscitado el
temor de que queden bloqueadas páginas legítimas en las que
los usuarios comparten contenidos.
Protestas en miles de webs
El pasado día 18 la enciclopedia libre virtual Wikipedia en su
versión en inglés y otras páginas de Internet cerraron sus
servicios, y otras, como Google, colocaron señales de queja en
protesta por la polémica ley.
Los fundadores de los grandes sitios de Internet remitieron hace
unos días una carta al Congreso argumentando que la ley "va
a crear un ambiente de
miedo e incertidumbre tremendo para la innovación
tecnológica, y perjudica gravemente la credibilidad de Estados
Unidos en su papel como administrador de la infraestructura de
claves de Internet".
tivos, entre ellos su
fundador, Kim Dotcom, en Nueva Zelanda.
En respuesta al cierre de la web, que servía a más de
180 millones de usuarios y
había recibido más de mil millones de visitas desde su creación en
2004, el grupo de piratas informáticos Anonymous respondió con
varios ataques a las páginas del Departamento de Justicia, del FBI y
la productora Universal Music, entre otras.